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Detenidos dos adolescentes franceses que viajaron a Siria con una red islamista

Los abogados de los menores, de 15 y 16 años, afirman que estos fueron engañados

Bombardeo del régimen en Alepo, este jueves.
Bombardeo del régimen en Alepo, este jueves. Getty Images

Y. y A., dos adolescentes de Toulouse, de 15 y 16 años respectivamente, fueron detenidos el miércoles por la policía y trasladados ayer a París para ser interrogados por agentes de la Dirección General de Seguridad Exterior (DCRI). Los dos menores, compañeros de secundaria en el Instituto des Arènes, desaparecieron el 6 de enero y reaparecieron tres semanas después en la frontera de Turquía con Siria. Aunque su intención, según aseguran sus abogados, no era sumarse a la yihad (guerra santa), sino realizar labores humanitarias, el periplo de estos dos jóvenes musulmanes ha conmocionado a un país que, según declaró hace unos días François Hollande, cuenta con 700 combatientes en Siria, la mayoría en las filas de Al Qaeda. Los servicios de inteligencia los reducen a “no más de 450 o 500”. El ministro del Interior, Manuel Valls, dijo este jueves en la Asamblea Nacional: “Han ido entre 600 y 700 franceses o residentes en Francia, de los cuales 250 están hoy sin duda en Siria y 21 han muerto allí”.

Los jóvenes de Toulouse tienen perfiles distintos y un serio problema por delante, aunque no se sabe a ciencia cierta si son víctimas o sospechosos. Y., el más joven, ha crecido en una familia musulmana moderada y, según cuentan sus profesores, es un estudiante tranquilo y aplicado, delegado de clase. Su amigo Y., de 16 años, tiene un pasado más convulso, vive en Mirail, un barrio duro de la periferia, con una familia próxima al islamismo radical, y admira a Mohamed Merah, el yihadista solitario que en febrero de 2012 murió acribillado a tiros por la policía tras asesinar a sangre fría a siete personas (tres soldados y cuatro miembros de la comunidad judía) en un colegio de Toulouse y en Montauban.

Los abogados de los menores alegan que estos cayeron en una trampa al ser reclutados por una red islamista que les propuso viajar a Siria para “ser mejores musulmanes” y “ayudar al pueblo sirio”. Creyendo que se trataba de ayuda humanitaria, los jóvenes usaron la tarjeta de crédito del padre del menor de ellos para comprar los billetes de avión a Turquía, y una vez allí se dirigieron hacia Hatay, en la frontera.

Los dos chicos viven en  Toulouse, uno de los viveros del yihadismo francés

Según la letrada de Y., Agnès Dufétel-Cordier, “el viaje tomó un cariz que no habían imaginado un solo segundo, porque se dieron cuenta de que debían entrar en combate”. El relato en este punto es confuso. Interior asegura que los jóvenes no llegaron a entrar en Siria y se pusieron en contacto con sus familias para volver a casa. Pero el diario local La Dépêche sostiene que los jóvenes entraron en territorio sirio, y al darse cuenta del error cometido regresaron a Turquía.

Alertadas por París desde el 7 de enero, las autoridades turcas localizaron a los dos menores el domingo pasado y los retuvieron hasta que sus padres fueron a buscarlos. El más joven volvió el domingo, el mayor lo hizo el lunes. Los dos fueron recibidos en el aeropuerto de Toulouse por un coche de policía. Su instituto ha hecho saber que confía en su pronto regreso a las aulas. Pero su suerte judicial es incierta, porque, nada más ser informada de la fuga, la Fiscalía de París abrió una investigación preliminar contra ellos por “pertenencia a banda de malhechores con vistas a preparar atentados terroristas”.

Ciudad de tradición anarquista y socialista, hogar de muchos republicanos y emigrantes españoles, y de una nutrida comunidad musulmana, Toulouse es hoy uno de los viveros del radicalismo islamista francés. El 22 de diciembre, Nicolas, un vecino de 22 años convertido al islam, murió al protagonizar un atentado suicida cerca de Homs. Unos meses antes, su hermanastro había muerto combatiendo con Al Qaeda. La madre de ambos, Dominique Bons, ha creado una asociación para tratar de frenar la leva radical y romper el aislamiento de las familias de estas nuevas brigadas internacionales yihadistas.