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Gobierno y oposición pugnan por imponerse en el Parlamento

El Ejecutivo de Ucrania descarta por ahora introducir el estado de excepción

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El Gobierno de ucrania y la oposición pugnan hoy en una sesión extraordinaria del Parlamento para imponer su visión del conflicto que dura ya más de dos meses. La reunión de los parlamentarios arrancó con un minuto de silencio por los fallecidos de la semana pasada.

A la sesión asisten los tres últimos presidentes de Ucrania, Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Víctor Yúshchenko. Aunque el actual mandatario Víctor Yanukóvich. y su equipo se reunieron el lunes por la tarde con los líderes de la oposición parlamentaria, Vitali Klichkó, Arseni Yatseniuk y Oleg Tiagnibok, todavía se mantienen las diferencias en cuanto a si se derrogan todas las leyes antiprotestas aprobadas el pasado 16 de enero,como solicitan los opositores, o solo se enmiendan como quiere el Gobierno.

Este martes en el Parlamento se debatirán qué leyes y en qué términos se derrogarán. Esas normas encendieron aún más a los manifestantes que ya llevaban varias semanas protestando en las calles por la negativa del Ejecutivo a suscribir un acuerdo de asociación con la UE.

“Se tomó la decisión política de revocar las leyes adoptadas el 16 de enero que generaron numerosas discusiones. Pero aquellas leyes que no hayan despertado críticas, serán adoptadas mañana (este martes) de nuevo por el Parlamento”, explicó Yelena Lukash, ministra de Justicia, en un comunicado.

Los líderes opositores demandan la derogación de todas las leyes que coartan las libertades de expresión y de reunión, y que, en su opinión y en la de la UE convertían a Ucrania en un estado policial. Lo que el Gobierno ofrece son modificaciones parciales y selectivas.

Lukash también explicó que las autoridades están dispuestas a firmar una ley de amnistía de la que se beneficiarían todos los detenidos en las protestas, pero sólo entrará en vigor si los manifestantes desalojan los edificios institucionales. En caso contrario, aquellos que hayan infringido la ley no serán amnistiados.

Ambas partes también abordaron la reforma de la Constitución para limitar los poderes del presidente en favor del Parlamento, a imagen y semejanza de la carta magna de 2004.

“Las negociaciones proseguirán", agregó Lukash, quien la víspera había amenazado con exigir el estado de excepción si los activistas del grupo Spilna Sprava no desalojaban las dependencias de su ministerio ocupadas el domingo por la noche. Oleksandr Daniliuk, el coordinador de Spilna Sprava, que ocupó también el Ministerio de Desarrollo Agrícola, accedió a marcharse del Ministerio de Justicia a instancias de los los servicios de orden y seguridad del Euromaidán.

Distanciándose de los radicales, Stepan Kibiv, del partido de la ex primera ministra encarcelada Yulia Timoshenko, llamó “provocadores” a los activistas de Daniliuk, porque su comportamiento puede ser utilizado para legalizar el estado de excepción. También el partido nacionalista Libertad se distanció de los radicales de Daniliuk. El diputado Igor Shvayka distinguió entre la permanencia en la sede de los sindicatos, basada en un acuerdo con éstos, y la ocupación de ministerios.

El Gobierno de Ucrania no se planea por ahora introducir el estado de excepción, según dijo el ministro de Exteriores, Leonid Kozhara. Ante los corresponsales extranjeros, el ministro explicó que declarar el estado de excepción es un procedimiento que lleva tiempo y calificó de “dinámicas” las conversaciones entre el Ejecutivo y la oposición. El jefe de la diplomacia ucrania consideró también que, de momento, “no hay necesidad” de una mediación internacional. El comisario europeo Stepan Füle, responsable de la política de vecindad y de las negociaciones del fallido acuerdo de asociación con la UE, decidió, no obstante, el lunes por la mañana volverá a Kiev, donde estuvo la semana pasada.

Refiriéndose a la situación en la calle, Kozhara admitió que ésta “ha empeorado en los últimos días” y distinguió entre los manifestantes de orientación “pacífica” y “extremista”. El ministro afirmó que los servicios de Seguridad han “detectado actividades sospechosas” en torno a las centrales nucleares de Ucrania y advirtió de los peligros generalizados que entrañaría “cualquier ataque a instalaciones energéticas”.

Pese a que tras la reunión del Gabinete que dirige Mikola Azárov el Gobierno negó que se hubiera tratado sobre la posibilidad de declarar el estado de excepción, la web del semanario Zérkalo Nedelii informó, citando fuentes gubernamentales, que el Consejo de Ministros prepara en el más estricto secreto un documento para declararlo. En todo caso sí se confirmó que se incrementá hasta 30.000 efectivos las unidades de intervención especial, Grifon y Verkut, que cuentan ahora con 5.000 personas.

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