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Candidatos presidenciales repudian el brote de paramilitares en Costa Rica

Los aspirantes piden al Gobierno de Laura Chinchilla que ordene la desarticulación de un grupo paramilitar de reciente aparición

El surgimiento de una organización paramilitar costarricense que promete defender a Costa Rica en un eventual conflicto bélico con Nicaragua por los líos de delimitación fronteriza, fue rechazado por los principales candidatos a la Presidencia de este país, al advertir que esos grupos degeneran en represión y criminalidad y solicitar al Gobierno de Laura Chinchilla que ordene su inmediata desarticulación.

En entrevistas por separado con EL PAÍS, los aspirantes presidenciales Johnny Araya, del gobernante Partido Liberación Nacional, José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio, Luis Guillermo Solís, del centro-izquierdista Partido Acción Ciudadana, y Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario, repudiaron la aparición del grupo paramilitar. Rodolfo Piza, del centroderechista Partido Unidad Socialcristiana, no respondió a las preguntas de este diario.

Un centenar de hombres y mujeres, aglutinados en el Frente Patriótico para la Defensa Nacional, con rostros embadurnados, uniformes verde oliva, cascos y botas militares, con mochilas y pertrechos, juega a la guerra en las montañas de Costa Rica y se adiestra en infantería y tácticas de combate.

El Frente surgió hace varias semanas y mantuvo silencio, pero reapareció a inicios de este mes en redes sociales con fotografías de maniobras militares y anuncios de futuros planes de entrenamiento. Tras negar que sea una fuerza paramilitar, el Frente alegó que está dispuesto a defender la soberanía costarricense ante la posibilidad de que el pleito que Costa Rica y Nicaragua dirimen en la Corte Internacional de Justicia, de La Haya, en disputa de un territorio de su frontera, derive a un conflicto armado.

En un país que hace 65 años abolió el ejército y dispone solo de policía civil, el Gobierno rechazó la existencia del grupo, al igual que los principales candidatos que competirán por la Presidencia en febrero de 2014.

Araya afirmó que si “fuese cierta” la noticia sobre esa organización irregular, “condeno enérgicamente la aparición de ese, y de cualquier otro grupo paramilitar”.

“Ningún grupo paramilitar, cualquiera que sea la excusa que invoque para aparecer, es un reflejo de Costa Rica; una sociedad pacífica que no acude a la violencia para dirimir conflictos”, añadió, al recordar que este “es país de paz. Al abolir el Ejército, Costa Rica optó por la solución pacífica de los conflictos”.

Villalta dijo que “estoy sumamente preocupado. Creo que es terriblemente peligroso que en nuestro país surjan esos grupos, porque muy fácilmente lo que puede ser un objetivo noble y válido, como es defender al país, se puede degenerar en violencia, paramilitarismo y violaciones a los derechos humanos y en abusos que han ensangrentado a otras naciones hermanas”.

“Realmente es muy preocupante. El problema debe ser abordado por el gobierno con la mayor seriedad. No debe permitirse que surjan esos grupos. La Constitución Política es muy clara en que la defensa del país le corresponde al Estado. El país puede organizar fuerzas seguridad si son necesarias para proteger las fronteras, pero jamás permitir que surja un grupo militar privado”, adujo.

Solís advirtió que el surgimiento del grupo “me parece sumamente grave. De ninguna manera admito la existencia de grupos de esta naturaleza en un estado de derecho y en un estado, además, desmilitarizado como el nuestro. Creo que las autoridades y el gobierno deberían hacer algo más que denunciarlos y quejarse y deberían investigarlos y disolverlos”.

“Es inadmisible que grupos de esta naturaleza amenacen la convivencia pacífica no solo de dos países que tienen que resolver sus diferendos por vía jurídica y en derecho sino también la propia paz interior”, añadió, al recordar que fuerzas similares degeneraron en otras naciones en escuadrones de la muerte.

Guevara declaró que “estoy en total desacuerdo con la existencia de grupos con esas características. En Costa Rica la ley prohíbe las armas de asalto. Cuando uno piensa en grupos paramilitares inmediatamente lo asocia con personas utilizando armas que están prohibidas (en este país) y estaríamos ante la comisión de delitos”.

“Las autoridades policiales costarricenses debieran intervenir en esta situación y ver qué están haciendo, qué tipo de armas usa este grupo. Si utilizan armas de asalto que son ilegales, debiera la policía detener a esas personas. El Gobierno debe actuar para que no se haga más grande el tema y desarticular la formación de este grupo paramilitar e insisto en que si este grupo está utilizando armas ilegales deben ser sancionados”, puntualizó.

Solís lamentó que el grupo haga actividades “a vista y paciencia de las autoridades, que lo único que dicen es que hay que disolverlos pero no lo hace”. Villalta alertó del hecho de que "cualquier grupo de personas busque militarizarse, no importa el nombre de la causa por la que afirme hacerlo, porque de este modo se privatiza, es decir, se ‘mercenariza’ el mantenimiento del orden”, por lo que “esto es peligroso” para Costa Rica.

Pero en un comunicado que publicó el 5 de este mes en su página de Facebook, Patrulla 1856, una célula del Frente, aseguró que “no somos una amenaza para el gobierno” y que aunque intentaron ponerse a disposición de la Fuerza Pública (policía) y de su reserva, “fuimos rechazados”.

La situación, añadió, “no nos sorprendió, pero deja claro que el Gobierno sólo continúa acumulando errores en su gestión, (…) ignorando y despreciando la voluntad pura del pueblo por prepararse a defender su tierra en caso necesario. Le queremos dejar claro a nuestra Presidenta, la señora Laura Chinchilla, que no somos guerrilleros, que no nos interesa golpear el endeble sistema que nos gobierna”.

“Nos mantendremos respetando la ley y no ejecutaremos operaciones sin autorización, pero sí continuaremos haciendo uso de nuestro derecho a prepararnos”, anunció, tras ordenar a sus “reclutas” abstenerse de dialogar con la prensa. “Lo ‘rudo’ lo trataremos personalmente o vía teléfono seguro, porque no podemos exponernos más de lo debido”, instruyó el coronel José Fabio Pizarro, líder del Frente y ex director de la Fuerza Pública, en un mensaje en la red.

El tema prensa, añadió en otro texto, “el Estado Mayor” del Frente “lo dio por terminado”.