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La izquierda pierde temporalmente a su figura más importante

Andrés Manuel López Obrador estará en recuperación cinco días después de sufrir un infarto. El PRD y Morena preparan un cerco para defender el petróleo.

López Obrador el pasado domingo.
López Obrador el pasado domingo. EFE

El azar ha asestado hoy un inoportuno golpe a la izquierda mexicana. Un infarto al miocardio ha mandado a Andrés Manuel López Obrador a tomarse un reposo forzado de al menos cinco días. El corazón ha puesto en pausa a un líder político controversial que suma cerca de ocho años consecutivos celebrando cientos de mítines en todo el país. La dolencia cardiaca llega en el peor momento, justo cuando López Obrador organizaba, junto a su Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), un cerco al Congreso para defender el petróleo y oponerse a la reforma energética que el Gobierno de Enrique Peña Nieto desea aprobar antes del 12 de diciembre. “Hagamos el compromiso de estar todos presentes”, había pedido el domingo López Obrador a miles de simpatizantes en el zócalo de la ciudad de México. “Obviamente me incluyo. Ahí voy a estar todo el tiempo”, señaló entonces.

El movimiento de la defensa del petróleo esbozaba una posible reconciliación de la izquierda. Los sectores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) habían profundizado sus diferencias después de que la dirigencia de Jesús Zambrano, del ala moderada, se sumó al Pacto por México, un acuerdo para impulsar reformas junto al PRI y la derecha. López Obrador había rechazado esta unión desde su inicio y había exigido al PRD que la rompiera si deseaba unificar frentes con su movimiento. Zambrano anunció el jueves pasado que el PRD abandonada el acuerdo. Y el pasado sábado dijo que habían comenzado “a tender puentes con otras organizaciones” y que buscaban “una reunión más amplia”. Esta mañana varios militantes del PRD acudieron al Senado mexicano a entregar más de un millón de firmas que solicitan que se haga una consulta sobre la reforma energética.

Este martes el reflector se posó sobre dos personas en el hospital Médica Sur, donde López Obrador se recupera. El primero fue el médico Patricio Ortiz, que explicó que el excandidato presidencial había sido sometido a un cateterismo para liberar una arteria obstruida. Después del doctor tomó la palabra Andrés Manuel López Beltrán, el segundo hijo del político, que agradeció las muestras de cariño y apoyo que se habían manifestado en las redes sociales –incluida una del presidente Enrique Peña Nieto. Con el micrófono en mano, el joven de 27 años, convocó a los “simpatizantes de nuestro movimiento” a que acudan mañana a las diez de la mañana para conformar el cerco al Senado. “La mejor muestra de apoyo y solidaridad que podemos tener con él es acudir a este cerco y no claudicar”, dijo.

“Espero que López Obrador recupere su salud por él y por su familia; por México que reasuma pronto su liderazgo. Es necesario para el equilibrio del país”, destacó el analista político Agustín Basave. El miércoles muchas preguntas esperarán respuesta. ¿Podrá el cerco al Senado detener la reforma energética? ¿El cerco perderá fuerza por la ausencia de AMLO? Quizá ya no sea ésta la cuestión más importante sino ¿quién llenará el vacío momentáneo que ha dejado el político de izquierda más influyente de México?