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El expresidente del PT de Brasil deja la cárcel para ser hospitalizado

El diputado José Genoino, que fue operado del corazón en junio, ha tenido síntomas de infarto

José Genoino en la Superintendencia de la Policía Federal en Sao Paulo
José Genoino en la Superintendencia de la Policía Federal en Sao Paulo EFE

El diputado y expresidente del Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino -uno de los condenados a la cárcel en el caso de corrupción del mensalão- ha dejado la tarde del jueves la prisión de Papuda, en Brasilia, para acudir al Instituto de Cardiología de dicha ciudad federal con síntomas de haber sufrido un infarto.

Genoino ya se había sentido mal en el avión que lo condujo el fin de semana pasado desde São Paulo a Brasilia junto con otros presos -entre ellos José Dirceu, exministro de Lula-. El político sufrió una grave operación de corazón el pasado mes de junio. La primera noche en la cárcel volvió a encontrarse mal y a las tres de la madrugada sus familiares consiguieron que fuera visitado por un médico de familia, que diagnosticó que tenía la presión alta.

El abogado del reo, Luiz Fernando Pacheco, ha acusado estos días a los jueces de no permitir a Genoino cumplir prisión domiciliaria pese a que su estado de salud es grave y crónico, y que "necesita de cuidados” que no puede recibir en prisión. Genoino cumple una condena de cuatro años y ocho meses en régimen semiabierto  El presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Joaquim Barbosa, ha pedido que tres cardiólogos nombrados por el director del Hospital Universitario de Brasilia (HUB) dictaminen si necesita cumplir prisión en su domicilio o en un centro médico.

La presidenta Dilma Rousseff -que estuvo en la cárcel con la esposa de Genoino durante la dictadura militar- dejó claro hace días que no iba a opinar sobre las sentencias del STF, pero reveló que un médico le había asegurado que la enfermedad de Genoino es grave. La que fue propietaria del Banco Rural, Katia Rabello, también condenada por el mensalão, sufre una depresión en la misma cárcel que Genoino.

Los senadores del PT, que fueron en grupo a visitar a sus colegas detenidos en Brasilia, han presionado al ministro de Justicia para que se le permita cuanto antes el arresto domiciliar de Genoino.

La preocupación del presidente del Supremo Tribunal en todo este tiempo ha sido que con los presos del mensalão no se use una medida diferente de las que, por ley, deben ser usadas con cualquier ciudadano condenado. El ministro de Justicia, Eduardo Cardozo, llegó a decir que “prefería morir a pasar muchos años” en las cárceles del país. En Brasil corre el dicho, entre la gente pobre, de que a prisión van solo "las tres pes: pobres, putas y pretos (negros)".

Antes de despedirse de su hija mayor para entregarse a la policía, Genoino le recordó que ya había estado peor en la cárcel durante la dictadura y que volvía de nuevo a ella otra vez como “preso político”.