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Buteflika se presenta por cuarta vez a la presidencia argelina pese a estar enfermo

El antiguo partido único le designa candidato a las elecciones presidenciales de abril de 2014

El jefe del Estado, de 76 años, sufrió un ictus en abril y fue operado de cáncer de estómago en 2005

Abdelaziz Buteflika en enero pasado en Argel. Ampliar foto
Abdelaziz Buteflika en enero pasado en Argel. AFP

Tiene 76 años, ha sufrido un ictus que le mantuvo hospitalizado este año durante tres meses en París, no ha sido visto en público desde entonces, hasta el 4 de noviembre recibía a sus huéspedes extranjeros sentado y en bata y, sin embargo, se va a presentar dentro de cinco meses a un cuarto mandato como presidente de Argelia. Lleva ya 14 años al frente de la presidencia de la República.

El Comité Central del Frente de Liberación Nacional (FLN), el antiguo partido único que sigue siendo hegemónico, proclamó el sábado a Abdelaziz Buteflika candidato a las presidenciales de abril. Consciente de la mala salud del presidente, Amar Saidani, secretario general del FLN, recordó que Franklin Roosevelt gobernó EE UU desde una silla de ruedas.

Gracias a la poderosa maquinaria del FLN, al apoyo de otros partidos minoritarios y, en última instancia, al del aparato del Estado, Buteflika será seguramente reelegido en abril de 2014 para un cuarto quinquenio —cuando lo acabe tendrá 82 años— sin hacer campaña electoral porque sus fuerzas físicas no se lo permiten.

Ninguno de los aspirantes a la presidencia, como el célebre novelista Yasmina Khadra, de 58 años, que anunció este mes su candidatura, está en condiciones de arrebatar a Buteflika su victoria. Un jefe de Estado enfermo —en 2005 ya fue operado en París de un cáncer de estómago— y parcialmente incapacitado seguirá al frente del país más poblado y con más peso económico del Magreb gracias a los hidrocarburos.

Pero como difícilmente podrá trabajar más allá de unas pocas horas, Buteflika ha preparado una reforma de la Constitución cuya principal novedad es la creación de la figura del vicepresidente que gestionará el día a día. El texto será aprobado por la Asamblea Popular Nacional (Parlamento) antes de fin de año.

Detrás de este empeño de Buteflika por aferrarse a la jefatura del Estado algunos sospechan en Argelia que está su hermano pequeño Said, de 56 años, consejero presidencial, descrito como el hombre que ejerce el poder en la sombra. “Cuanto más pachucho está el primogénito de la familia más poder ostenta Said”, señala un exfuncionario que trabajó en La Mouradia (presidencia).

“No veremos el cuarto mandato de Abdelaziz Buteflika sino el primero de Said”, afirma el célebre y corrosivo columnista Kamel Daoud. “¿Cómo los Buteflika han podido convertir una república de larga tradición colegial en una monarquía familiar?”, se pregunta asombrado.

Más allá de la enfermedad, Samir Allam opina, en el diario digital TSA que el próximo mandato de Buteflika “conlleva peligros”. “El deseo de cambio es muy profundo en el país”, subraya. Argelia “necesita un poder legítimo capaz de enderezar el país partiendo de un programa serio y no de un presidente que solo tiene un objetivo: morir con las botas puestas”.