China califica de “ataque terrorista” el incidente en Tiananmen

La policía ha detendio a cinco sospechosos. Según la agencia oficial Xinhua, las tres personas que murieron en el coche tienen nombres identificables como uigures

Foto: reuters_live | Vídeo: VIDEO: REUTERS-LIVE! / EFE

La policía china cree que el suceso ocurrido el lunes pasado al mediodía en la plaza Tiananmen, en Pekín, en el que murieron cinco personas y 38 resultaron heridas después de que un coche embistiera contra una valla y la gente -frente a la entrada de la Ciudad Prohibida- y se incendiara, se trató de un “ataque terrorista”, según asegura este miércoles la prensa estatal. Cinco sospechosos han sido detenidos.

Los fallecidos son el conductor del vehículo y dos pasajeras, una turista filipina y un turista chino de la provincia sureña de Guangdong. Según la agencia oficial Xinhua, las tres personas que murieron en el coche son un hombre llamado Usmen Hasan, su madre y su mujer. Tienen nombres que parecen identificarles como uigures, etnia de la región autónoma de Xinjiang, en el oeste de China. La policía no ha explicado los motivos del supuesto ataque.

Los cinco detenidos tienen nombres que sugieren que también son uigures

Fue “un ataque terrorista violento premeditado, planificado y organizado cuidadosamente”, señala la policía en un comunicado, informa France Presse. Los sospechosos estrellaron el vehículo y “encendieron gasolina dentro para que el coche ardiera”, según las mismas fuentes. En el vehículo –que, según las autoridades, tenía matrícula de Xinjiang-, llevaban dispositivos rellenos de gasolina, cuchillos y una bandera con “contenido religioso extremista”. Ningún grupo uigur ha reclamado la autoría del suceso.

Los cinco detenidos, que fueron arrestados el mismo lunes, tienen nombres que sugieren que también son uigures. La policía ha identificado a uno de ellos como vecino de Lukqun, una población de Xinjiang en la que murieron 35 personas en junio pasado, en lo que el Gobierno calificó también de ataque terrorista.

Xinjiang alberga fuertes tensiones étnicas. Muchos uigures sienten gran resentimiento contra el Gobierno chino, por lo que consideran la represión de su cultura y sus prácticas religiosas y la llegada masiva de chinos de la etnia han –la mayoritaria en el país- a Xinjiang, donde controlan la economía y la vida política. Los uigures representan actualmente el 46% de la población de esta región autónoma.

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La policía ha detenido a 140 personas en los últimos meses en Xinjiang por difundir supuestamente ideas extremistas, y mató a 22 uigures en agosto en una operación “antiterrorista”, según Xinhua. En 2009, se produjo un estallido de odio étnico en Urumqi –capital de Xinjiang-, que dejó alrededor de 200 muertos.

El Gobierno chino culpa a militantes uigures de la violencia que regularmente sacude esta región rica en gas y otros recursos, fronteriza con exrepúblicas soviéticas, Afganistán y Pakistán. Pero las organizaciones de exiliados y de defensa de los derechos humanos afirman que Pekín exagera esta amenaza para justificar el gobierno con puño de hierro en Xinjiang.

El lunes, a las pocas horas de producirse el incidente en Tiananmen, la policía envió carteles a los hoteles de Pekín, en los cuales pedían a la dirección de los establecimientos que estuvieran atentos a “huéspedes sospechosos” que hubieran visitado los hoteles en las últimas semanas. Citaba a dos residentes de dos condados de Xinjiang con nombres aparentemente uigures. También se refería a un vehículo todocamino -SUV, híbrido entre turismo y todoterreno- de color claro y cuatro matrículas de coche, todas ellas con el carácter identificativo de Xinjiang. La policía buscaba al menos a ocho personas, según algunas informaciones.

Las autoridades afirmaron que el coche -un “jeep”- se salió de la avenida Chang’an, que cruza la plaza Tiananmen por su lado norte, embistió contra las vallas, se estrelló contra una barandilla y se incendió a pocos metros del retrato de Mao Zedong, que cuelga en la entrada principal de la Ciudad Prohibida. Las fotos del vehículo envuelto en llamas aparecieron rápidamente en las redes sociales chinas.

Si se confirma que los responsables del incidente son miembros de la etnia uigur y se trató de un atentado para protestar contra la política del Gobierno, supondría un salto cualitativo en las tensiones que sacuden regularmente Xinjiang, ya que habrían llevado el enfrentamiento a la capital china, algo que no había ocurrido hasta ahora, que se sepa.

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