Confirmada la condena de 50 años para Charles Taylor, expresidente de Liberia

Fue condenado en mayo de 2012 por ayudar e instigar las guerras en Liberia y Sierra Leona entre 1991 y 2002

Charles Taylor en la corte del Tribunal Especial de Sierra Leona en La Haya.
Charles Taylor en la corte del Tribunal Especial de Sierra Leona en La Haya.POOL / REUTERS

Charles Taylor, expresidente de Liberia, ha visto confirmada su sentencia de 50 años de cárcel por crímenes de guerra perpetrados en su país, y también en Sierra Leona, entre 1991 y 2002. La Sala de Apelaciones del Tribunal especial de la ONU para Sierra Leona, ha considerado ajustado el fallo dictado en mayo del pasado año en primera instancia, y ha ordenado su traslado inmediato a la cárcel. Taylor ha sido el primer antiguo jefe de Estado en recibir una condena firme ante la justicia internacional desde los juicios de Nuremberg, celebrados tras la II Guerra Mundial. Los abogados de Taylor pedían la absolución “por los errores legales cometidos durante el proceso”. La fiscalía, por el contrario, había solicitado un aumento de la pena hasta 80 años.

“Los jueces de apelación han considerado probado, fuera de toda duda razonable, que el acusado ayudó e instigó la comisión de unos crímenes que formaban parte de un plan premeditado para conseguir sus objetivos políticos por la fuerza”, ha dicho el presidente de la Sala, George Gelaga King. Taylor no participó personalmente en los crímenes, pero ha sido considerado, por segunda vez, responsable directo de asesinatos, mutilaciones y violaciones de civiles, en una campaña de terror que animó “desde la radio sierraleonesa, diciendo que dicho país saborearía la amargura de la guerra”.

“La prohibición de atacar a civiles es uno de los principios inviolables de las leyes internacionales, pero Taylor utilizó el terror en beneficio propio”, sigue la sentencia. En sus argumentos, no han aplicado la polémica jurisprudencia creada por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), que estipula la obligación de dar órdenes específicas para demostrar que se ayudó e instigó la comisión de los crímenes.

CharlesTaylor, nacido en 1948, llegó a la presidencia de Liberia en 1997. De todos modos, su apoyo a los rebeldes de Sierra Leona se remonta a 1991, cuando el Ejército se enfrentó allí a la guerrilla. Ambos países son vecinos, y desde la presidencia, Taylor traficó con diamantes sierraleoneses. Los recibía a cambio de armas para el Frente Unido Revolucionario, también de Sierra Leona. Por eso son llamados “diamantes de sangre”. “El acusado sabía que habría crímenes y el sufrimiento que conllevarían”, añade la sentencia. También se ha tenido en cuenta que “Taylor abusó de la confianza depositada en él por la comunidad internacional para que pusiera fin al conflicto de Sierra Leona”.

El Tribunal para Sierra Leona actúa desde Holanda debido a la influencia que tiene el acusado en aquel país. Los preparativos de su traslado a la cárcel llevarán una semana, y Taylor ha pedido ser internado en el Reino Unido.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50