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Las dos Coreas acuerdan reabrir el parque industrial de Kaesong

Pyongyang y Seúl negociarán la apertura del polígono industrial a empresas extranjeras

Empresarios de Kaesong celebran el resultado de las negociaciones.
Empresarios de Kaesong celebran el resultado de las negociaciones. AP

Tras meses de negociaciones, encuentros y desencuentros, las dos Coreas han acordado este miércoles reabrir el parque industrial de Kaesong, que Corea del Norte clausuró en abril pasado en medio de un torrente de amenazas. La decisión supone un avance en el proceso de distensión de la crisis en la península coreana, que llevó a Pyongyang en los primeros meses del año a advertir con el lanzamiento de ataques nucleares y de misiles contra Corea del Sur y Estados Unidos, y ha despertado esperanzas sobre una posible mejora de las relaciones políticas entre Seúl y Pyongyang.

Los dos Gobiernos han emitido un comunicado conjunto en el que aseguran que han pactado trabajar para poner en marcha el complejo fabril, que se encuentra en Corea del Norte a pocos kilómetros de la frontera común, y evitar futuros cierres. “El Sur y el Norte garantizan el normal funcionamiento de la zona industrial… sin influencia de ningún tipo por la situación política”, señala el texto, informa Reuters. El parque industrial, situado en Kaesong —la tercera mayor ciudad de Corea del Norte— era el último símbolo que quedaba de la cooperación intercoreana hasta que Pyongyang retiró a sus 53.000 trabajadores en abril.

El Ministerio de Unificación de Corea del Sur, que gestiona las relaciones entre los dos países vecinos, ha asegurado que la zona volverá a estar en marcha en una fecha que no ha sido especificada tras la apertura en pruebas que comenzará el lunes próximo, 16 de septiembre. También ha afirmado que las compañías surcoreanas que tienen instalaciones en el complejo quedarán exentas de pagar impuestos por sus operaciones este año.

Pyongyang y Seúl han acordado celebrar el mes que viene una reunión internacional de inversores en Kaesong para atraer al recinto a firmas extranjeras. El acceso por parte de inversores internacionales ha sido una demanda de Seúl, que considera que puede servir de garantía contra un nuevo cierre del parque en el futuro.

La zona industrial de Kaesong está situada a unos 10 kilómetros de la frontera con el Sur, aunque es operada de forma conjunta por los dos países. Acoge a 123 empresas surcoreanas, muchas de ellas de electrónica y confección. Construida en 2004 como símbolo de la cooperación económica entre las dos Coreas, representa una importante fuente de empleo y de divisas para la empobrecida economía norcoreana. Desde que fue abierta, ha generado alrededor de 90 millones de dólares (67,9 millones de euros) anuales en salarios pagados a la agencia estatal del Norte que gestiona el complejo. La mayoría de las personas empleadas por las compañías del Sur son mujeres, que trabajan en cadenas de montaje. Las empresas surcoreanas han producido bienes en la zona por valor de 2.000 millones de dólares (1.508 millones de euros) en los ocho años transcurridos hasta finales de 2012.

La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, ha saludado la decisión de la reapertura de Kaesong, y ha dicho que espera que marque el inicio de una nueva etapa en las relaciones con Corea del Norte. Estados Unidos también ha mostrado su satisfacción.

En el marco del acuerdo, Pyongyang ha propuesto a Seúl conversaciones en otras dos áreas en las que han cooperado en el pasado: las visitas de turistas a la zona turística del monte Kumgang y las reuniones de las familias separadas por la guerra de Corea (1950-1953), un conflicto que técnicamente sigue abierto, ya que concluyó con un alto el fuego que nunca se convirtió en tratado de paz definitivo. Seúl ha aceptado sentarse a hablar sobre las reuniones familiares, pero ha rechazado la reanudación de los viajes a Kumgang, que fueron suspendidos después de que un guardia norcoreano matara de un disparo en 2008 a una turista del Sur que se despistó y entró en una zona prohibida.

La tensión en la península este año estalló cuando Corea del Norte desplegó una serie de medidas, retórica y amenazas militares, después de que la ONU aprobara sanciones contra Pyongyang por haber realizado una prueba nuclear en febrero. El Norte también quiso responder a las maniobras militares realizadas conjuntamente por Estados Unidos y Corea del Sur.