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Detenido en Cuba el disidente Guillermo Fariñas

La Unión Patriótica, a la que pertenece el opositor, denunció 547 detenciones arbitrarias en agosto, el peor mes para la disidencia en lo que va de 2013

Un grupo de doscientos cocheros de la ciudad de Santa Clara, en la región central de Cuba, se congregaron este martes por la mañana frente a la sede de la Asamblea Provincial para pedir la rebaja de los impuestos que deben pagar a La Habana ahora que se han declarado trabajadores por cuenta propia. El disidente cubano Guillermo Fariñas, junto a una decena de militantes de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), acudieron a darles su apoyo y fueron detenidos y golpeados por la policía. Bajo las mismas circunstancias fueron arrestados 547 disidentes en agosto, en toda la isla: en protestas sociales contra medidas adoptadas por el Gobierno de Raúl Castro, que acabaron en represión policial. De acuerdo a cifras de la ONG Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, agosto ha sido el peor mes para la disidencia en Cuba.

Guillermo Fariñas es psicólogo, periodista, vocero de la Unión Patriótica de Cuba y una de las figuras más emblemáticas de la oposición que aún vive en la isla. Se ha declarado en huelga de hambre más de una veintena de veces, para reclamar la apertura del sistema o la liberación de presos políticos, y en la última de ellas estuvo a punto de morir. Realizó una gira de poco más de tres meses por Estados Unidos, Europa y Centroamérica y regresó a Santa Clara, su ciudad natal, el pasado 21 de agosto. A su paso por Estrasburgo, en julio, recogió el Premio Sájarov a la libertad de conciencia que le otorgó en 2010 el Parlamento Europeo y que antes, cuando tenía prohibido salir de la isla, no pudo ir a recibir.

Fariñas ha sido arrestado a las 12:30 de este martes (hora de Cuba), de acuerdo a la versión de sus compañeros. “Estuvo detenido durante dos horas en una patrulla (de la policía), bajo el sol, en la carretera que circunda la ciudad de Santa Clara. Luego lo llevaron hasta su casa. Cuando lo bajan de la patrulla, Fariñas se acuesta delante de las gomas de la patrulla en protesta por lo que ha acontecido y ahí mismo se comienzan a congregar una serie de vecinos y de activistas, y ocurre el arresto de todos”, ha contado Félix Navarro, coordinador general de la Unpacu, a EL PAÍS a través de una llamada telefónica. En total, más de 20 manifestantes, vecinos y activistas que participaron de la protesta se encuentran ahora en la quinta unidad de policía de Santa Clara.

Cada mes ocurren decenas de operativos como este en toda la isla, pero agosto ha sido el peor de ellos. Durante ese mes, 547 disidentes fueron detenidos temporalmente, en forma arbitraria y por motivos políticos; otros 337 fueron víctimas de diversas acciones de hostigamiento y de amenazas policiales; 288 de ellos recibieron agresiones físicas y 172, fueron objeto de “actos de repudio”, de acuerdo al más reciente informe de la ONG Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. “Estamos profundamente preocupados por el aumento de la violencia represiva, tanto física como verbal, contra las Damas de Blanco y otros disidentes pacíficos”, ha alertado la Comisión.

Las integrantes de la asociación civil Damas de Blanco, que desde 2003 recorren las principales ciudades de la isla después de la misa de cada domingo, han llevado la peor parte del endurecimiento de las medidas de fuerza. “En la provincia de Matanzas llevamos nueve semanas de represión violenta contra ellas. Ha habido fracturas de costillas, heridas en la cabeza, patadas, bocas partidas, ojos amoratados, por parte de la policía política, de la policía nacional y de las turbas que el Partido Comunista entrena”, afirma el coordinador general de la UNPACU. Para la disidencia, esta es una señal de que el Gobierno de Raúl Castro no en disposición de mejorar, en un futuro cercano, “la pésima situación de los derechos civiles y políticos que prevalece en la isla, al tiempo que se acentúa el deterioro de la situación de los derechos económicos, sociales y culturales de las grandes mayorías”.