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Al Jazeera se lanza a la conquista de América

La versión americana del canal de Catar llegará este martes a unos 40 millones de estadounidenses

Joie Chen, presentadora del informativo America Tonight. Ampliar foto
Joie Chen, presentadora del informativo America Tonight. AFP

Las revueltas de la primavera árabe desenmascararon en 2011 una carencia importante en la televisión estadounidense. Políticos y ciudadanos se preguntaban dónde quedaba la actualidad internacional, abandonada por las grandes cadenas como CNN, NBC o FOX. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró entonces que la única opción para informarse desde Estados Unidos era Al Jazeera. Dos años después, el canal del emir de Catar desembarca en la televisión norteamericana.

Este martes por la tarde unos 48 millones de hogares estadounidenses podrán sintonizar por primera vez Al Jazeera America. El nacimiento de este canal ha sido interpretado por el diario The New York Times como “la aventura televisiva más ambiciosa desde que Rupert Murdoch y Roger Ailes estrenaran FOX News en 1996”.

El nuevo canal emitirá cerca de 14 horas diarias de información y quiere penetrar en el mercado estadounidense con los formatos que lentamente han ido abandonando las cadenas tradicionales, como son los documentales en profundidad, los reportajes de investigación y corresponsalías en ciudades que hace tiempo abandonaron los corresponsales norteamericanos. También prometen hacer un regalo a la audiencia, reduciendo los 15 minutos habituales de anuncios por cada hora de emisión, hasta seis.

La iniciativa Al Jazeera America contará además con cerca de mil trabajadores, entre ellos 400 periodistas, y una decena de oficinas en diferentes Estados del país que, según consideran sus responsables, tienen una representación ínfima en la cobertura de las televisiones norteamericanas. Desde Detroit hasta Nueva Orleans, los reporteros de Al Jazeera desafiarán la competencia de cadenas cuyo contenido gira casi de manera obsesiva en torno a Washington, Nueva York y California.

Desde muchos meses antes de empezar a emitir, Al Jazeera America daba muestras de su ambición con el fichaje de varios rostros conocidos para los espectadores estadounidenses. Ali Veishi, el periodista que traducía la información económica para los ciudadanos desde los platós de CNN, lo hará ahora con el sello de Al Jazeera. Soledad O’Brien, presentadora de las mañanas del canal de TIME Warner hasta este mismo año, narrará la actualidad ahora para el canal catarí. El expresentador de la NBC John Seigenthaler, presentará ahora las noticias en el horario de máxima audiencia. Y como líder de esta operación, Kate O’Brian, exvicepresidenta de ABC News, se convierte en la nueva presidenta de Al Jazeera America.

Al Jazeera, presente en 260 millones de hogares en 130 países, se emitía en EE UU a través de su canal Al Jazeera English, aunque las distribuidoras solo permiten su difusión en dos Estados, y en la capital, Washington. Las dificultades para penetrar en el mercado estadounidense empujaron a los dueños de Al Jazeera a comprar Current TV, la aventura televisiva del exvicepresidente estadounidense Al Gore, por cerca de 500 millones de dólares.

La llegada del canal catarí deberá responder muchas cuestiones sobre la orientación de su cobertura, que ha recibido duras críticas en Estados Unidos, especialmente por su trato del conflicto entre Israel y Palestina. Y tendrá que desprenderse también del escepticismo todavía presente entre los norteamericanos desde que la Administración Bush calificara a la televisión como “terrorista” en los años posteriores a los atentados del 11 de Septiembre.

Hace solo unas semanas, la cadena FOX renovó el escepticismo describiendo el nuevo canal como “un altavoz del terror antiamericano”. La cobertura de las revueltas árabes -y la ausencia de información internacional en otros canales estadounidenses- ha allanado el camino para la emisión de Al Jazeera America. A partir de mañana, sus periodistas y presentadores tienen en sus manos convertir el desembarco catarí en Nueva York y Washington en una nueva revolución.