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Seguimiento desigual de la huelga general en Grecia por el despido de funcionarios

Los nuevos ajustes prevén el despido de 4.000 trabajadores públicos antes de diciembre

Unos 25.000 empleados más pasarán a reserva

Los más afectados son los docentes de FP y los 3.500 policías locales, que desaparecerán

'Paremos los despidos' dice esta pancarta en la manifestación de Salónica.
'Paremos los despidos' dice esta pancarta en la manifestación de Salónica.

Convocada como de costumbre por los dos sindicatos mayoritarios, GSEE (sector privado) y Adedy (sector público), en protesta por el anunciado despido de funcionarios, la cuarta huelga general del año en Grecia —y la enésima desde 2010, fecha del primer rescate y los primeros ajustes— se ha saldado este martes con un seguimiento desigual, y con la celebración de manifestaciones a las que han asistido entre 15.000 y 50.000 personas en Atenas, según los respectivos cálculos de policía y centrales, y unas 7.000 en Salónica, si bien la mitad de ellas lo han hecho en marchas organizadas por el sindicato comunista.

La huelga ha movilizado sobre todo a empleados municipales, agentes de la policía local, maestros, guardas escolares y trabajadores de la sanidad, los sectores más afectados por los nuevos recortes. El transporte urbano se vio irregularmente afectado, pues el metro y el tranvía funcionaron con normalidad, ya que sus trabajadores tienen prohibido parar por un decreto de urgencia emitido en febrero. El tráfico aéreo sufrió el impacto del paro de los controladores aéreos durante media jornada.

En una muestra más de la espiral de paradojas que engulle a Grecia desde hace meses —exigencias inapelables de la troika seguidas de ajustes no siempre tan inmediatos—, unos 2.500 docentes recibieron ayer, horas antes del inicio de la huelga, la notificación de su despido. Ello no tendría ninguna relevancia si no fuera porque la medida aún no ha sido votada en el Parlamento, un trámite que tendrá lugar a medianoche de este miércoles, en una ley ómnibus de ajustes varios que Samarás asegura serán los últimos de 2013. Se trata, fundamentalmente, de profesores de las 51 ramas de Formación Profesional (FP) que desaparecerán con la reforma, entre ellas enfermería, artes gráficas, decoración y peluquería. Los sindicatos del sector, con el comunista Olme a la cabeza, estiman que la supresión de especialidades privará a 21.000 alumnos de la posibilidad de acabar sus estudios en la educación pública, con el consiguiente desvío hacia el lucrativo sector privado.

La presencia de miembros de Syriza en la manifestación de Atenas fue saludada con silbidos

A cambio de recibir un nuevo tramo de ayuda por valor de 8.100 millones de euros, el Gobierno de Andonis Samarás pactó hace una semana con la troika de prestamistas internacionales el despido efectivo de 4.000 funcionarios antes de diciembre, así como el paso a la reserva de otros 25.000, lo que significa que cobrarán parte de su salario durante ocho meses y luego serán recolocados en otros puestos de la Administración o despedidos definitivamente, si no hubiera hueco. Entre estos despidos en diferido se encuentran los aproximadamente 2.200 guardas escolares y la totalidad de los policías locales que existen en el país, unos 3.500. La desaparición de la policía local ha puesto en pie de guerra a los ayuntamientos, que llevan varios días en paro y con movilizaciones callejeras, como por ejemplo los ya habituales desfiles motorizados de cientos de policías locales atenienses por el centro de la capital griega. El Ministerio de la Reforma Administrativa dispone de poderes extraordinarios para despedir funcionarios, una de las exigencias de la troika.

La nueva Syriza

En la manifestación que ha tenido lugar hoy en Atenas, la presencia de miembros de Syriza fue saludada con silbidos. El principal partido de la oposición, que este fin de semana celebró su congreso de refundación y reeligió como líder a Alexis Tsipras con más del 74% de los votos, ha modulado su tradicional discurso antitroika y retirado exigencias tales como la salida de Grecia del euro y la no devolución de la totalidad de la deuda. Syriza, que hacía frente a fuertes disensiones internas, aparece en primer lugar en las últimas encuestas de intención de voto publicadas, como la de VPRC, con el 28,5% de los votos, medio punto por delante de la conservadora Nueva Democracia, en el Gobierno junto con los socialistas del Pasok. El pragmatismo de que está haciendo gala la dirección del partido ante una hipotética convocatoria electoral no ha gustado a muchos de sus partidarios.