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El edificio de la élite kirchnerista

La presidenta Cristina Fernández y altos funcionarios del Gobierno compraron inmuebles en un edificio de lujo situado en el barrio más caro de Buenos Aires

Vista de un piso en Madero Center, en Buenos Aires.
Vista de un piso en Madero Center, en Buenos Aires.

Puerto Madero es el barrio más moderno de Buenos Aires. También es uno de los más caros y seguros. Es “un nuevo paradigma de calidad de vida, que combina naturaleza y tecnología, herencia y porvenir. El lugar ideal para vivir, pasear, trabajar e invertir”, según el folleto que regalan en sus locales comerciales. Dentro de Puerto Madero, el edificio de cuatro bloques Madero Center se ha convertido en uno de los más cotizados. Ése es uno de los lugares que la presidenta, Cristina Fernández y su esposo Néstor Kirchner, eligieron para invertir en inmuebles y el vicepresidente, Amado Boudou, eligió para vivir.

También reside ahí Federico Elaskar, el financiero que declaró el 14 de abril en televisión que en 2011 lavó hasta 55 millones de euros procedentes del empresario patagónico Lázaro Báez, íntimo amigo de Néstor Kirchner. Elaskar —quien desmintió después sus propias declaraciones— afirmó que las operaciones de blanqueo se realizaban desde su financiera SGI, situada también en Madero Center. Los clientes conocían la sede de su negocio como “La Rosadita”, en una clara alusión a la Casa Rosada, sede presidencial.

Elaskar afirmó que otro inquilino del Madero Center fue Leonardo Fariña, el gestor que reconoció en una grabación efectuada con cámara oculta haber lavado dinero de Lázaro Báez. “Como [Fariña] también vivía en Madero Center a él le quedaba muy cómoda mi empresa y mi oficina. Porque él, cruzaba por el subsuelo, subía y no hacía otra cosa que realizar las operaciones cotidianas que le mandaba hacer desde el sur Lázaro [Báez]”, declaró Federico Elaskar. Desde aquella declaración, La Rosadita ha sido allanada tres veces por orden judicial.

El complejo está formado por cuatro bloques de ocho pisos, de los cuales tres se destinan a las viviendas y uno para oficinas. Una parte del edificio está orientado hacia un dique donde recalan decenas de pequeñas embarcaciones. Desde los balcones del edificio se puede ver la Casa Rosada. En la esquina de uno de los cuatro edificios hay una tienda de vinos y en el escaparate se ve una bañera llena con 30 botellas de champán Moet Chandon. Los departamentos miden desde 108 hasta más 600 metros cuadrados y tienen un precio superior a los 5.000 dólares por metro cuadrado, según informó un vecino. Aunque el Gobierno argentino ha emprendido desde hace un año una campaña para que cada vez se use menos los dólares, los precios del alquiler de las oficinas y la venta de las viviendas se ofrecen en moneda extranjera. El alquiler de un departamento de 108 metros, por ejemplo, cuesta alrededor de 2.500 dólares al mes.

En diciembre de 2011 el diario Clarín publicó un artículo en el que informaba de que Los Sauces SA, compañía de la familia Kirchner, era propietaria de dos departamentos en el Madero Center y ocho plazas de garaje. La compra se había efectuado al menos antes de mayo de 2010. El pasado 19 de mayo, el programa del periodista Jorge Lanata, emitía un canal perteneciente al Grupo Clarín un reportaje sobre el edificio. En él se afirmaba que uno de los departamentos de Cristina Fernández mide 435 metros cuadrados. “Dos pisos más arriba, en el sexto L, el empresario Cristóbal López compró un departamento idéntico al de Cristina”, añadía Lanata.

Cristóbal López está considerado junto a Lázaro Báez uno de los empresarios argentinos más afines al Gobierno de Cristina Fernández. Así como Báez es el mayor adjudicatario de obra pública en la provincia patagónica de Santa Cruz, de la que Néstor Kirchner fue gobernador desde 1991 a 2003, Cristóbal López es el mayor propietario de empresas de juego, posee compañías petroleras y compró el año pasado el canal de televisión C5N y varias emisoras de radio.

También aparecen como propietarios de diversos inmuebles el empresario Jorge Brito, asociado al Gobierno de Cristina Fernández, y su hijo del mismo nombre. “[El vicepresidente del Gobierno], Amado Boudou, convive con su pareja Agustina Kampfer en el piso siete I [228 metros cuadrados]. No es suyo”, añadía el citado reportaje. Boudou está siendo investigado judicialmente por un caso relacionado con tráfico de influencias. Se da la coincidencia de que en Madero Center también posee una vivienda Eduardo Taratuty, propietario de London Supply, una empresa que puso el dinero para levantar la quiebra de la compañía de impresión de billetes por la que se investiga a Boudou.

“Acá no sólo hay funcionarios del Gobierno”, indica un vecino que prefiere preservar el anonimato. “También los hay del otro bando. Hay de River y de Boca. Aunque reconozco que son más los de River que los de Boca. Pero también hay 10 o un 20% de extranjeros. Un cantante español muy famoso tiene un departamento acá, por ejemplo. Invertir en este sitio es algo seguro. Sabes que aunque venga una crisis inmobiliaria muy grande acá los precios no van a bajar. Por eso ahora mismo la ocupación es del 70%”.

Cuando comenzaron a salir en los medios las noticias sobre los allanamientos de La Rosadita, el flujo de visitantes a las oficinas bajó unos días. “Pero al final”, indica el mismo vecino, “todo este movimiento le ha venido bien a la empresa que gestiona los alquileres. Porque la gente se ha dado cuenta de que si todos esos personajes viven acá es porque éste es un lugar muy seguro”.