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Hamás pierde de vista los cohetes

Grupos salafistas radicales lanzan proyectiles contra distintos puntos del sur de Israel

El líder de una facción armada palestina confirma que Hamás reprime a los grupos armados

Un policía israelí mira los daños causados por un cohete en Sderot, en marzo
Un policía israelí mira los daños causados por un cohete en Sderot, en marzo

El lanzamiento de cohetes desde la franja de Gaza se ha intensificado en el último mes y hace peligrar el alto el fuego que Israel y el Gobierno de Hamás, bajo la mediación de Egipto, alcanzaron en noviembre tras la Operación Pilar Defensivo. Desde aquel pacto, los israelíes habían vivido un periodo de más de tres meses sin asistir al lanzamiento de proyectiles. Una situación muy distinta a la padecida en los meses previos a la última guerra, cuando la lluvia de cohetes alcanzaba Israel casi a diario. Hamás, que gobierna y controla la Franja, afirma que se ha implicado en impedir este tipo de acciones, cuya autoría se atribuyen grupos salafistas radicales, pero advierte de que si Israel no cumple lo acordado será muy difícil mantener el cese de las hostilidades. “El Gobierno islamista está poniéndonos obstáculos para que no podamos lanzar ataques”, confirma Abu Yamal, líder de una facción armada palestina que opera en la zona.

Yamal, portavoz de las Brigadas Abu Ali Mustafa, brazo armado del Frente Popular para la Liberación de Palestina –un partido laico y marxista-, explica a EL PAÍS que el Ejecutivo de Ismail Haniya está reprimiendo a los distintos grupos armados de Gaza: “Las fuerzas de seguridad de Hamás nos ponen continuamente impedimentos a la hora de llevar a cabo ‘acciones de resistencia’ como el lanzamiento de cohetes o proyectiles de mortero”, dice. El miliciano señala además que las Brigadas Ezedín Al Qassam, brazo armado de Hamás, no están colaborando con el resto de facciones armadas –como la Yihad Islámica o las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa- para atacar objetivos israelíes.

El Gobierno islamista de Hamás está interesado en evitar este tipo de ataques en estos momentos: el alto el fuego con Israel y el apoyo de Catar, que lleva a cabo proyectos en la zona, le hacen preferir una situación de calma. Muchas de las últimas ofensivas las han llevado a cabo grupos salafistas -una corriente más extremista del islam- como el ‘Consejo de la Shura de los Muyahidines’, que ha reivindicado varias de las últimas agresiones, entre ellas un ataque con cohetes realizado desde la península del Sinaí, en Egipto. En respuesta por esa acción, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han acometido este martes un asesinato selectivo en la Franja, el primero desde la Operación Pilar Defensivo, en el que han acabado con la vida de un supuesto salafista. Las FDI habían efectuado al menos otros dos ataques aéreos sin causar víctimas en este mes.

Desde Hamás, por su parte, recuerdan que han detenido a dos salafistas en el mes abril, mientras se acusa al Ejecutivo de Netanyahu de alentar las ofensivas al no respetar los compromisos del alto el fuego. “Israel impide a los pescadores faenar a las seis millas pactadas, dispara a los campesinos en sus tierras, vuelve a arrestar a prisioneros recién liberados y se comprometió a no hacerlo, no abre las fronteras al paso de mercancías y personas... todo eso supone incumplir el acuerdo”, critica Ahmed Yusef, asesor del primer ministro, Ismael Haniya, y director del ‘lobby’ islamista House of Wisdom. En su opinión, “si los israelíes no cumplen lo acordado, Hamás no podrá contener a los ‘movimientos de resistencia’ para mantener el alto el fuego”.

El asesor del partido que controla la Franja de 367 kilómetros cuadrados –en la que viven 1,6 millones de personas- insta a Egipto, garante del pacto, a denunciar los incumplimientos israelíes y no descarta que el Ejército de Israel responda incluso con una invasión terrestre como la vivida en Gaza entre 2008 y 2009, durante la Operación Plomo Fundido. “No se puede eliminar la idea de que Israel esté preparando una gran invasión de Gaza o ataque algunas de las personalidades más destacadas de Hamás para debilitar al movimiento y a la resistencia”, concluye Yusef.

Abril no ha sido el primer mes de ataques desde la Franja tras el acuerdo entre Israel y Hamás, pero sí el periodo en el que se han intensificado. En febrero, un cohete disparado desde Gaza cayó en la ciudad israelí de Ascalón sin causar heridos. En marzo, facciones armadas palestinas protestaron por la visita al país vecino del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mediante un ataque con cuatro proyectiles, dos de los cuales alcanzaron la localidad israelí de Sderot -cerca de la frontera-, mientras que otros dos cayeron dentro del propio territorio palestino. En el último mes se han contabilizado nueve acciones de lanzamiento de cohetes y morteros contra Israel, en distintos días desde el 2 al 29 de abril. Uno de los proyectiles alcanzó una guardería de Sderot, que en ese momento se encontraba vacía, y otros golpearon Eshkol, Eliat y el desierto de Negev. En ninguno de ellos hubo víctimas aunque sí algunos daños materiales.

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