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Cónclave: elección del nuevo papa

El Papa estudia adelantar el cónclave

Las normas vigentes establecen un lapso de 15 a 20 días tras la sede vacante

El arzobispo Piero Marini cierra las puertas del cónclave en 2005.
El arzobispo Piero Marini cierra las puertas del cónclave en 2005. AP

Oficialmente, Benedicto XVI está de ejercicios espirituales. Esto es, recogido en oración bajo la guía espiritual del cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura y tuitero de pro. Monseñor Ravasi, que tiene 71 años de edad y más de 38.000 seguidores en la red social Twitter, envía cada mañana y cada tarde un rosario de mensajes cortos con los motivos que ha escogido para que medite Joseph Ratzinger. Por ejemplo: “Meditación V. El río del tiempo, el Dios de la historia”. No obstante, hay datos para pensar que al Santo Padre lo están distrayendo con asuntos ligeramente más perentorios, como, por ejemplo, la fecha del cónclave.

El portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, anunció ayer que Benedicto XVI está considerando la posibilidad de publicar un motu proprio —un documento papal— para modificar las reglas. Las vigentes establecen que la elección del Papa tiene que celebrarse entre 15 y 20 días después de que la silla de Pedro quede vacante. Este periodo estaba pensado para dar tiempo a las exequias fúnebres del Sumo Pontífice, que incluyen la exposición durante tres días de sus restos mortales —revestidos con la mitra blanca, la casulla y el palio—, los funerales solemnes y las novenas por el alma del difunto. Pero, sobre todo, ese lapso de tiempo era fundamental para que los cardenales electores pudieran llegar a Roma.

En esta ocasión y por primera vez en siete siglos, el Papa no está muerto, sino de ejercicios espirituales, ninguno de los 117 cardenales desconoce ya la fecha en que la sede quedará vacante —el próximo día 28 a las ocho de la tarde— y no parece muy oportuno alargar tanto el periodo de transición, dando pie a quinielas y confabulaciones sin fin.

En este caso el cónclave no se celebra tras la muerte imprevista del Papa, sino que los cardenales ya hacen planes de viaje

Dijo el padre Lombardi que el documento papal serviría para precisar algunos puntos de la Constitución Apostólica referidos al cónclave “que le fueron presentados”. De cualquier manera, añadió el portavoz vaticano, “la cuestión depende de la evaluación del Papa, por lo que, si hay un texto nuevo, se comunicará de la manera oportuna”. A la espera de la comunicación, el viceprefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana, Ambrogio Piazzoni, dijo que, incluso a tenor de la legislación actual, “si los cardenales llegan a Roma antes de los 15 días de espera previstos, no hay nada que esperar”. Si bien insistió: “Hasta las 19.59 del día 28, el Papa es el supremo legislador y solo él puede intervenir en las normas que regulan el cónclave”.

La tensa espera ha servido para conocer que todas las campanas de Roma tañerán cuando el Papa abandone en helicóptero el Vaticano, a las cinco de la tarde del próximo jueves, tres horas antes de la renuncia fijada. También lo harán las de Castel Gandolfo, el lugar donde vivirá Joseph Ratzinger hasta su regreso definitivo al convento de monjas del Vaticano. Mientras, el cardenal Ravasi sigue tuiteando, ora un salmo, ora una frase de Goethe: “El hombre es un triste caminante sobre la tierra oscura”.

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