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Los republicanos bloquean la confirmación del secretario de Defensa

Los republicanos han condicionado su confirmación a que el presidente les facilite más documentos sobre el ataque al consulado de Bengasi

El senador republicano John McCain (c), se dirige a sus compañeros del Comité de Servicios Armados del Senado.
El senador republicano John McCain (c), se dirige a sus compañeros del Comité de Servicios Armados del Senado. EFE

Los senadores del Partido Republicano bloquearon este jueves la confirmación de Chuck Hagel como secretario de Defensa. Hagel fue nominado por el presidente Obama para sustituir a Leon Panetta pero los republicanos, que ya han cuestionado si está cualificado para el cargo, han condicionado su confirmación a que la Casa Blanca entregue nuevos documentos sobre el ataque al consulado estadounidense en Bengasi.

"Los senadores republicanos han puesto sus intereses políticos por delante de la seguridad nacional", aseguró la Casa Blanca a través de un comunicado. "Por primera vez en la historia los republicanos han bloqueado al nominado como secretario de Defensa, miembro de su propio partido, veterano condecorado y el líder más adecuado para nuestras tropas".

En la votación de este jueves, los republicanos lograron impedir que progresara la propuesta para finalizar el debate sobre la confirmación de Hagel —fue derrotada por 59 votos en contra y 40 a favor— y dar paso a una votación definitiva. El portavoz de la Casa Blanca había advertido antes que el bloqueo sería "excesivo", mientras que Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, acusó a la oposición de poner en peligro el funcionamiento del Departamento de Defensa. "En tiempos como estos, es imprescindible tener un Secretario de Defensa", dijo Reid tras la votación. "Llamaré personalmente a Hagel para pedirle disculpas".

La votación de este jueves no impide que Hagel sea finalmente confirmado, sino que simplemente retrasa el procedimiento. El proceso de confirmación del nuevo secretario de Defensa ha estado lleno de obstáculos, desde que el candidato se mostrase dubitativo y débil durante la audiencia de confirmación ante el Comité de Servicios Armados del Senado. Entonces, muchos de los republicanos pusieron en duda su lealtad a Israel, la dureza con la que trataría a Irán o su capacidad para liderar el Pentágono, a pesar de poder convertirse en el primer veterano de Vietnam que ocupe este cargo.

Es la primera vez en la historia de nuestro país que un nominado presidencial para secretario de Defensa ha sido obstaculizado. Es una vergüenza"

Harry Reid, senador demócrata

El que fuera senador del Partido Republicano por el estado de Nebraska, también dañó el apoyo de muchos de sus excompañeros al oponerse a la guerra de Irak. Desde entonces, y en una clara pugna con la Casa Blanca y el presidente Barack Obama, la oposición ha aprovechado diferentes reglas de procedimiento del Senado para retrasar el voto de su confirmación todo lo posible.

La iniciativa de la oposición está liderada por el senador de Arizona John McCain. El republicano, uno de los más duros con Hagel, ha solicitado a la Casa Blanca más información sobre el ataque sufrido por el consulado de EE UU en Bengasi el pasado 11 de septiembre, cuando murieron el embajador Chris Stevens y otros tres ciudadanos estadounidenses.

En concreto McCain, el senador Lindsey Graham y la senadora Kelly Ayotte han exigido a la Casa Blanca que revele si el presidente habló personalmente con oficiales del Gobierno libio durante la noche del ataque para enviar ayuda a los estadounidenses afectados. Este jueves, la Casa Blanca ha enviado una carta de la abogada del gobierno de Obama, Kathryn Ruemmler, a varios republicanos y en la que se afirma que no fue Obama sino la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien habló con las autoridades libias. "El presidente habló con su homólogo la noche del 12 de septiembre", afirma la carta, según ha adelantado Yahoo News.

El gesto de la Casa Blanca puede facilitar la confirmación del aspirante a secretario de Defensa. Hagel ya logró el respaldo del comité de Servicios Armados gracias a que todos los miembros votaron de acuerdo con su afiliación, logrando 14 votos demócratas y 11 republicanos que garantizaron la mayoría simple requerida. Su nombramiento depende ahora del Senado, donde los demócratas necesitan 60 votos. Los republicanos, por su parte, se oponen a celebrar todavía la votación mientras prorrogan el tiempo del que disponen para debatir el nombramiento. Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado, forzó la votación de este jueves para terminar este debate, sin éxito.

“Es la primera vez en la historia de nuestro país que un nominado presidencial para secretario de Defensa ha sido obstaculizado”, dijo Reid. “Es una vergüenza, pero así estamos”. Sin embargo, la mayoría demócrata en el Senado cuenta con 55 votos y necesitaba otros cinco para aprobar el fin del debate -al final, consiguió cuatro más-, mientras que la confirmación de Hagel requerirá una mayoría simple de 51. Los demócratas no han convencido aún a cinco miembros del Partido Republicano que les respalden.

Los republicanos defienden que este retraso no constituye un bloqueo a la nominación de Hagel y que es normal exigir a la Administración Obama documentos que consideran imprescindibles y a los que, defienden, deberían tener acceso. Ante las protestas de los demócratas, el senador James Inhofe declaró este miércoles que “no hay nada inusual” en este procedimiento. “No quiero alargar esto. Tengo otros sitios en los que estar mejor que seguir aquí. Votaría esta misma noche si tuviéramos la información que hemos exigido”.

El tira y afloja con Obama afecta también a John Brennan, nominado para dirigir la CIA y cuya confirmación se espera para la última semana de febrero. Varios senadores han condicionado esa votación a que la Administración ofrezca una explicación más detallada sobre el uso de drones para asesinar a estadounidenses violando su derecho a un juicio previo.

Hace dos semanas salió a la luz la existencia de un documento del Departamento de Justicia que justifica legalmente el uso de aviones no tripulados para matar a americanos sospechosos de terrorismo en el extranjero. Aquella revelación coincidió con la audiencia de confirmación de Brennan, asesor de seguridad nacional de Obama, exagente de la CIA y encargado de desarrollar aquel programa.