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El crucero ‘Triumph’ llega a puerto en Alabama tras cuatro días a la deriva

El crucero fue remolcado a EE UU tras quedarse sin propulsión. Los pasajeros se quejan de la falta de higiene y de comida caliente

El caso del crucero Triumph se ajusta al típico tópico de un viaje que comienza rodeado de lujo y placer y acaba convertido en una pesadilla, en la que los pasajeros han tenido que usar bolsas de plástico y otros recipientes para realizar sus necesidades fisiológicas. Un incendio en la sala de máquinas hizo que el pasado domingo este gigantesco barco, con más de 4.000 personas a bordo -3.100 pasajeros, el resto tripulación-, quedara sin propulsión a motor tras zarpar de Galveston (Tejas). Desde entonces ha estado a la deriva en el Golfo de México.

El barco ha hecho su entrada en el puerto de Mobile (Alabama) hacia las 9.00 hora local (las cuatro de la mañana en España). Pero para echar más sal a la herida, la cadena con la que el navío fue remolcado hasta tierra se rompió, retrasando en al menos tres horas su llegada a puerto, según han informado las autoridades.

Hace cuatro días, la pérdida de la corriente inutilizó muchos de los servicios del barco, como el aire acondicionado o los baños -apenas había una veintena para todos los pasajeros y tripulación-, además de dejar inservibles las cocinas y las cámaras frigoríficas por lo que la comida ha sido un bien escaso -y siempre fría, como por ejemplo sandwiches de cebolla.

Uno de los temores de los pasajeros fue comprobar que el barco se iba escorando hacia un lado a medida que pasaban los días, como prueba el vídeo obtenido por CNN, las únicas imágenes que hasta ahora se tienen del barco.

Las personas con discapacidades físicas y que iban en sillas de ruedas se han visto obligados a no moverse de sus habitaciones debido a que no funcionaban los ascensores. Muchas personas optaron por dormir en cubierta ante el calor insoportable que se vivía en el interior del navío.

Desde allí, la empresa ha establecido un dispositivo para trasladar a los pasajeros a la cercana Nueva Orleans (Luisiana) y acomodarles en habitaciones para que puedan darse su primera ducha caliente en cuatro días. Carnival, la empresa del crucero, ya ha anunciado que devolverá el precio de los pasajes. Se estima que Carnival podrá llegar a perder 50 millones debido al incidente.