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Moscú aprueba la ley que prohíbe a estadounidenses adoptar niños rusos

La norma reacciona a la ley de EE UU que castiga a los rusos con delitos de derechos humanos

Un manifestante protesta contra la medida adoptada en el Parlamento ruso.
Un manifestante protesta contra la medida adoptada en el Parlamento ruso. AFP

La Duma Estatal ha aprobado la ley que prohíbe las adopciones en Rusia por parte de ciudadanos de Estados Unidos. El documento, que es una repuesta al acta Magnitski promulgada recientemente por el presidente Barack Obama, también contempla la denegación de visados a los norteamericanos que estén vinculados a delitos o injusticias cometidos contra rusos. Después de que el líder ruso, Vladímir Putin, apoyara en su maratoniana conferencia de prensa de ayer las sanciones que pensaban imponer los diputados en respuesta al documento aprobado en Washington, nadie dudaba que la ley pasaría sin problemas. Lo que de todas maneras asombra es la casi unanimidad de los legisladores: 420 votaron a favor, solo 7 en contra y uno se abstuvo.

Todos los grupos parlamentarios, desde los comunistas, pasando por los nacionalistas de Vladímir Zhirinovski y los autodenominados socialdemócratas de Rusia Justa, hasta los de Rusia Unida, el partido de Putin y del primer ministro Dmitri Medvédev, votaron a favor de la ley que, según los defensores de derechos humanos rusos, hace de los niños rehenes de la política.

La Duma Estatal ignoró el llamamiento del Consejo de Derechos Humanos adjunta al presidente ruso -que la víspera aprobó una dura declaración en contra de las intenciones de aprobar esa ley-, pidiendo una discusión pública de la ley, con la participación de toda la población y las organizaciones cívicas. "Los políticos, que constantemente están hablando de la espiritualidad y el patriotismo, apresurada e irreflexivamente, estropean la vida y el futuro de miles y miles de los más pequeños y más indefensos ciudadanos de Rusia, de los huérfanos por cuya adopción no se ha interesado ninguno de nuestros compatriotas", se dice en la declaración del citado Consejo.

Uno de los argumentos de los diputados, han sido las muertes en EE UU de niños adoptados en Rusia. De unos 80.000 niños enfermos adoptados por norteamericanos, 19 han muerto con sus nuevos padres. En Rusia, según las estadísticas, solo este año han perecido más de 50 niños a manos de sus progenitores. En contra de la ley se han movilizado no solo los defensores de derechos humanos. El bisemanario Nóvaya Gaceta ha reunido 100.000 firmas para que no se prohíba la adopción a extranjeros. Algunos importantes políticos también se han mostrado en contra de esa prohibición, como el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov.

En cualquier caso, no es seguro que Putin firme finalmente la ley que está provocando una lluvia de protestas en Rusia. Y no por estas, sino porque está vigente un acuerdo sobre adopciones con Estados Unidos. Y para que la ley sea efectiva, habrá que denunciar primero ese acuerdo. Como explicó Serguéi Mirónov, el líder de Rusia Justa, "el que hayamos aprobado esta ley es una especie de declaración, una intención política", ya que el documento no "conlleva automáticamente a la denuncia" del tratado firmado con Washington.

Es decir, que incluso si el Kremlin está decidido a cerrar la puerta a las adopciones desde Estados Unidos y Putin promulga la ley, estas podrán todavía realizarse por los menos a lo largo de todo el año próximo.