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Israel busca la tregua pero planea la invasión

EE UU se opone a una resolución de la ONU que "menoscabe" el proceso de paz

Rusia exige un acuerdo antes del miércoles

Dos hombres transportan a un herido después de que la Aviación israelí alcanzara el edificio que alberga los centros de prensa en Gaza.
Dos hombres transportan a un herido después de que la Aviación israelí alcanzara el edificio que alberga los centros de prensa en Gaza. REUTERS

Las negociaciones indirectas que aspiran a alcanzar un alto el fuego entre israelíes y palestinos se han prolongado durante todo este lunes en El Cairo, donde a última hora aterrizó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que este martes tiene previsto viajar a Israel para entrevistarse con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. La amenaza de una ofensiva terrestre israelí inminente se cierne sobre las conversaciones, que de llegar a buen puerto impedirían la entrada de los tanques a Gaza y el consecuente baño de sangre. Las señales preliminares que emanaron de los encuentros no permitieron vaticinar grandes progresos. Mientras, sobre el terreno, la maquinaria militar israelí se cobraba decenas de víctimas en Gaza. La escalada de violencia ha dejado ya más de un centenar de muertos, y el Pentágono ha acercado tres de sus barcos de guerra a Israel por si es necesario evacuar a ciudadanos estadounidenses, según CNN.

Las últimas voces en escucharse la noche del lunes han sido las de la embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, que ha advertido de que su país no piensa apoyar ninguna declaración del Consejo de Seguridad de la ONU, reunido ese día, si esta "menoscaba los esfuerzos para llegar a un alto el fuego en Gaza". Rusia, por su parte, echó más leña al fuego puntualizando que, si antes del miércoles no hay resolución conjunta, presionará lanzando su propia propuesta de cese al fuego inmediato.

En El Cairo fue Jaled Meshal, líder de Hamás en el exilio, quien detalló la posición palestina. Condicionó la aceptación de una tregua por parte del movimiento islamista al cese de los ataques israelíes y al levantamiento del embargo que Israel impuso al millón y medio de habitantes de Gaza, a los que impide la entrada y salida de la Franja así como el libre comercio con el mundo exterior.

Los israelíes insistieron en que todo está listo para lanzar una incursión militar, aunque aseguraron preferir un acuerdo diplomático, indicó una fuente oficial israelí a Reuters. “Preferiríamos ver una solución diplomática que garantice la paz para la población israelí en el sur. Si eso es posible, entonces no será necesaria una operación terrestre. Si la diplomacia falla, no tendremos otra alternativa que enviar tropas de tierra”, dijo.

Al margen del resultado final, las negociaciones de El Cairo servirán de termómetro para medir la fuerza política de Hamás tras el auge del islamismo fruto de las primaveras árabes. Pero sobre todo constituirán la prueba de fuego para Egipto y Mohamed Morsi, su presidente, nuevo prócer de la causa palestina en el mundo árabe. La mediación de esta tregua sitúa a Egipto en una complicada tesitura. Es, junto a Jordania, uno de los dos países del mundo árabe que tiene un tratado de paz firmado con Israel. Mantiene además una relación privilegiada y una dependencia económica con Estados Unidos que aspira a conservar. Estos elementos forman parte del cóctel político en el que participan El Cairo, Washington, Catar y Ankara y que podría dar a luz el alto el fuego que impida una guerra sangrienta en Gaza.

La Unión Europea también instó el lunes a los dos protagonistas del conflicto en Gaza, el Gobierno de Israel y los palestinos de Hamás, a detener con carácter inmediato las hostilidades y reducirlas con urgencia hasta llegar a su cese con el fin de evitar víctimas civiles a ambas partes. La petición la plantearon los ministros de Exteriores de los Veintisiete como necesaria en el actual contexto de inestabilidad en la región.

Los europeos asisten con impotencia al pulso militar israelo-palestino y, como es de rigor, expresan su “grave preocupación por la situación en Gaza y en Israel”. La UE “condena con dureza los ataques con cohetes sobre Israel desde Gaza, que Hamás y otros grupos armados deben detener de inmediato”. A Israel se le reconoce el derecho a proteger a su población civil, pero “al hacerlo debe actuar con proporcionalidad y garantizar la protección de civiles”.