La nueva coalición de la oposición siria se inspira en la transición libia

El grupo busca integrar a más kurdos, cristianos y alauíes en el frente político Al frente del nuevo comité estará el activista y religioso musulmán Moaz al Jatib Unos 10.000 refugiados han huido de Siria el fin de semana

Un miliciano del Ejército Libre de Siria traslada el cadáver de un compañero, el sábado.
Un miliciano del Ejército Libre de Siria traslada el cadáver de un compañero, el sábado. zain karam (REUTERS)

Las organizaciones que integran la oposición siria lograron ayer en Doha (Catar) un principio de acuerdo para vertebrarse según el modelo desarrollado por la oposición libia antes de la caída de Muamar el Gadafi. La nueva Coalición Nacional de Fuerzas de la Oposición y Rebeldes (CNFORS) nació con una vocación integradora, en la que se vean también representadas las diferentes minorías étnicas y religiosas (kurdos, cristianos, alauíes) que forman parte del caleidoscopio político sirio. De esta forma superan el marco del Consejo Nacional Sirio (CNS), hasta ahora criticado por no incluirlas lo suficiente y primar, en cambio, a la mayoría suní. Al frente de la nonata  coalición estará como presidente al activista y religioso musulmán Moaz al Jatib, informa Reuters.

Al Jatib fue imán en la famosa Mezquita de los Omeyas de Damasco y fue encarcelado en varias ocasiones por criticar al régimen del presidente Bashar el Asad. Finalmente huyó del país este mismo año ante la escalada de represión y se estableció en El Cairo (Egipto).

Otra de las características de este nuevo consejo de transición será el incremento de representación de las fuerzas del interior de Siria, compensando la mayor presencia de las del exilio dentro del Consejo Nacional Sirio, así como la inclusión de mujeres. En principio, según sus promotores, la coalición quedaría vertebrada a través de una asamblea de entre 55 y 60 miembros, un consejo ejecutivo de 10 miembros, un presidente, dos vicepresidentes y una secretaría general.

El Consejo Nacional Sirio —que este pasado sábado precisamente elegía a su nuevo secretario general, el cristiano George Sabra, acallando las críticas de falta de democracia interna— recibirá 14 asientos dentro del (CNFORS).

De esta forma la oposición siria espera aminorar la frustración acumulada hasta ahora por la diplomacia occidental, y en especial por la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, que llevan abogando por un liderazgo más cohesionado y representativo desde que comenzó la revuelta en marzo de 2011. El gran espaldarazo a este nuevo liderazgo podría venir de la Liga Árabe si esta, en su próxima reunión plenaria, concediera a la coalición opositora el puesto de representación nacional dentro de la organización, de la cual quedó temporalmente expulsado el Gobierno de Bachar el Asad.

De momento, el recién elegido líder del CNS, George Sabra, ha pedido a la comunidad internacional que se limite a proporcionar armamento a las fuerzas rebeldes, y que se abstenga de interferir en el proceso político interno. Aunque ese deseo de apoyo militar recibió un jarro de agua fría la semana pasada, cuando el Embajador de EE UU ante Damasco, Robert Ford, declaraba que la oposición no debe esperar ninguna intervención militar por parte de la recién reelegida Administración Obama. Eso sí, el portavoz del Departamento de Estado Mark Toner ha mostrado en un comunicado su apoyo a la creación de la coalición que, en su opinión, "abre la vía para acabar con el sanguinario régimen de El Asad".

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Mientras, sobre el terreno, continuaban los combates en la localidad de Ras al Ain, fronteriza con Turquía. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, organización con sede en Londres, varios helicópteros artillados y piezas de artillería móviles bombardearon intensamente la zona, capturada recientemente por el Ejército Sirio Libre. Según la misma fuente, atacaron unos establos supuestamente utilizados como almacén de armas y municiones en Tal Halaf y bombardearon el paso fronterizo ubicado en la provincia kurda de Hasaka. Esta nueva contraofensiva del Ejército regular sirio tenía lugar después de que el sábado la explosión de dos coches bomba matara a una veintena de sus soldados en Deraa.

Esta nueva escalada de los enfrentamientos ha incrementado el éxodo diario de refugiados hacia Jordania, Líbano y, sobre todo, hacia Turquía, habiéndose registrado más de 10.000 salidas durante el fin de semana. Se calcula que el número total de refugiados sirios excede ya los 400.000, de los cuales más de 120.000 habrían huido a Turquía.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS