Romney sigue de campaña en Ohio a pesar del huracán

El candidato republicano convierte un mitin en un acto de apoyo a los damnificados

Mitt Romney recibe víveres en un acto en Kettering, Ohio.
Mitt Romney recibe víveres en un acto en Kettering, Ohio.EMMANUEL DUNAND (AFP)

Mitt Romney no tiene tiempo que perder. Y no ha permitido que un huracán, a menos de una semana de las elecciones, le estropee sus planes. Para la mañana del martes tenía previsto un mitin en Kettering, en la parte occidental de Ohio, un estado crucial para su candidatura. Dado que Barack Obama canceló sus actos de campaña ante la llegada del huracán Sandy, el candidato republicano dijo que los anulaba también. A pesar de ello apareció aquí en Kettering, en un acto que bautizó como de ayuda a los damnificados, recibiendo bolsas repletas de comida, posando sonriente ante las cámaras y chocando la mano a los electores.

Que a un mitin no se le llame un mitin no implica que deje de serlo. Es cierto, en los paneles habían desaparecido los carteles de su campaña, y en su lugar se leía el mensaje “Sandy: apoyo a los programas de ayuda”. Romney no tomó el escenario central, adornado por una ingente bandera norteamericana. Se subió a un mostrador en un lateral, y dio las gracias a las más de 3.000 personas congregadas por donar alimentos. No se refirió a Obama ni a las elecciones, pero quedó claro el trasfondo electoral.

“Tras el paso del huracán Katrina, algunos de los evacuados vinieron a mi estado de Massachusetts. Los refugiamos en una base militar en Cape Cod”, dijo Romney. El mensaje: en su época como gobernador de Massachusetts supo cómo responder a una crisis nacional como la de ahora. “Les dijimos a nuestros ciudadanos que había gente viniendo de Nueva Orleans y que necesitaban ayuda y que se hallaban refugiados en Cape Cod. La gente de Massachusetts respondió, donando numerosos víveres”.

La comida donada a la campaña de Romney se iba a enviar luego a Nueva Jersey, donde se distribuirá entre los afectados por el huracán. Romney, por su parte, empaquetó víveres durante algo más de media hora y se marchó inmediatamente a Florida, un estado que se ha salvado del paso de Sandy, y donde mañana tiene previsto volver a hacer campaña -si es que dejó de hacerla- junto al senador republicano Marco Rubio.

El propio candidato pareció darse cuenta del gran contraste de su recogida de bolsas con paquetes de arroz y latas de maíz con las informaciones de que Sandy provocó la muerte a más de 30 personas, que inundó localidades enteras y dejó al menos a ocho millones de personas sin electricidad. “Sé que estos víveres no van a solucionar todos los problemas, pero si uno puede marcar una diferencia y ayudar a mejorar la vida de una o dos personas, entonces vale la pena el esfuerzo”, dijo.

La gente que abarrotaba este estadio deportivo había sido convocada, en principio, a un mitin. Luego se canceló, para volverlo a convocar como acto de ayuda a los damnificados. Los electores no fueron tan comedidos como el candidato. “¿Qué hace Obama? Está sentado en la Casa Blanca, hablando”, explicó Kate Burch, de 65 años. “Si Romney ya estaba aquí, en esta zona de Ohio, ¿por qué no dejarse ver?”.

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Cynthia Perander, de 58 años, pudo darle una de sus bolsas de comida en persona al candidato. “Me pareció alguien muy amable, y sobre todo genuino”, dijo. Precisamente, de lo que sus detractores acusan a Romney es de cambiar sus posturas políticas en función del momento y la necesidad. “Eso es lo que dice la otra parte. Al chocarle la mano, y verle tan de cerca, me ha parecido una persona muy íntegra”, dijo.

Perander aun no había votado, a pesar de que en Ohio las urnas para el voto por anticipado ya están abiertas. ¿La había animado Romney a votar? “Estoy muy entusiasmada. ¡Por supuesto que voy a votar!”. Un voto en el disputado estado de Ohio, donde las encuestas dan un empate, bien vale un acto de ayuda a los damnificados. Aunque sea a 1.000 kilómetros de por donde pasó el huracán.

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