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El “montón de mujeres” de Romney, protagonista del debate

Las estadounidenses perciben de media el 72% de lo que cobran sus compañeros por realizar el mismo trabajo

Mitt Romney se dirige a los espectadores durante el segundo debate.
Mitt Romney se dirige a los espectadores durante el segundo debate. Bloomberg

Los derechos de las mujeres, ausentes en el primer debate presidencial, cobraron protagonismo la noche del martes. Sólo hubo una pregunta relacionada con el tema, sobre la igualdad salarial, en concreto, pero la respuesta que ofreció el aspirante republicano, Mitt Romney, y su referencia a que le fueron enviados “montones de mujeres” para completar su gabinete cuando era gobernador de Massachusetts, se convirtieron casi de inmediato en un fenómeno viral. La expresión utilizada por el mandatario, 'Binders full of women', se traduce literalmente por “ficheros llenos de mujeres”, pero hace referencia de modo despectivo de referirse a muchas mujeres de forma indiscriminada.

Katherine Fenton, una joven indecisa, inquirió a Obama por sus esfuerzos para acabar con la desigualdad laboral y en concreto con la diferencia salarial entre las mujeres, que en Estados Unidos perciben de media el 72% de lo que cobran sus compañeros por realizar el mismo trabajo. El presidente respondió apelando a la primera norma que aprobó nada más llegar a la Casa Blanca, la ley Lilly Ledbetter a favor de la equiparación de sueldos y que lleva el nombre de la mujer a la que el Tribunal Supremo denegó su reclamación a obtener la misma retribución económica que un hombre. Romney lo hizo con una anécdota sobre su etapa como gobernador de Massachusetts en la que “aprendió mucho sobre el asunto”. Explicó cómo, nada más ser nombrado, decidió dirigirse a grupos de mujeres al constatar que todos los candidatos que le presentaron para trabajar con su gabinete eran varones ya que no había candidatas capacitadas para el puesto. “Nos enviaron montones de mujeres”.

Poco importa que la anécdota no fuera exactamente como la recordó Romney el martes -fueron las organizaciones de mujeres las que exigieron que se incluyeran en el gabinete a trabajadoras, ante la ausencia de empleadas en los altos cargos de la Administración, según informó The Boston Phoenix-, el comentario provocó una avalancha de reacciones en la red social. El dominio binderfullofwomen.com se creó a los 90 segundos de que Romney pronunciara la frase, la cuenta de Twitter @Romneys_binder tiene más de 14.000 seguidores y hay más de 20 perfiles de Facebook abiertos con esa denominación.

El ruido mediático de la frase ha puesto de manifiesto la incomodidad de Romney cuando se adentra en el terreno de los derechos de la mujer. Una inconsistencia que volvió a evidenciar minutos después cuando defendió la “flexibilidad laboral” poniendo como ejemplo a su jefa de gabinete a la que le ofreció un horario que se adaptara a sus necesidades para “poder estar a las cinco en casa para hacerle la comida a sus dos hijos”

La batalla por el voto femenino se ha convertido en uno de los puntos centrales de esta campaña electoral. Las mujeres representan más del 50% del electorado y desde 1992 son votantes que tradicionalmente apoyan al Partido Demócrata. Sin embargo, las últimas encuestas publicadas antes del segundo debate evidenciaban una abrumadora caída del respaldo de las votantes hacia el presidente, un descenso que Debbie Walsh del Center for American Women and Politics atribuyó al “desgaste generalizado de Obama tras el primer debate en paralelo a la mejora de la popularidad de su adversario en todos los segmentos de la sociedad, no solo el de mujeres”, según declaró a este periódico.

El martes, Obama aprovechó la única pregunta sobre los derechos de la mujer para defender la cobertura gratuita de los métodos anticonceptivos -a la que Romney se ha opuesto- y la labor realizada por la organización Planned Parenthood -en el punto de mira de muchos gobiernos estatales republicanos por realizar abortos- evitando presentar estos asuntos como exclusivos del interés femenino sino como “cuestiones familiares y económicas”.