Obama sobre el ataque en Libia: “La responsabilidad es mía”

El presidente de Estados Unidos asume duranet el debate toda la responsabilidad por el ataque de LIbia que costó la vida a cuatro ciudadanos norteamericanos

El presidente, Barack Obama, en el aeropuerto JFK de Nueva York camino de Washington tras acabar el debate del martes.
El presidente, Barack Obama, en el aeropuerto JFK de Nueva York camino de Washington tras acabar el debate del martes.MANDEL NGAN (AFP)

Quizá en el que fue su mejor momento de la noche, el más presidencial, Barack Obama informó a los ciudadanos estadounidenses de que la responsabilidad sobre Libia era suya, que la patata caliente había llegado al final de su trayecto y ya no pasaba por más manos. Gracias Hillary –la secretaria de Estado asumía la responsabilidad a menos de un día del debate, para allanarle el camino al jefe-, pero los ciudadanos necesitan saber hoy quién es el comandante en jefe además de presidente.

“Soy el primer responsable de lo que pasó porque estas personas trabajaban para mí”, declaró Obama en referencia al embajador de Bengasi (Libia), Chris Stevens, y los otros tres estadounidenses que murieron en el ataque terrorista islamista al consulado de esa ciudad el pasado 11 de septiembre.

Su rival, Mitt Romney, estaba atacando al presidente diciendo que o bien sus colaboradores no conocían todos los detalles de los sucedido o, sencillamente, mintieron. Romney pasó al contraataque relatando que pasaron muchos días hasta que la Administración reconoció que no se trataba de una turba enfurecida que actuó de forma espontánea sino de un ataque terrorista en toda regla. Fue entonces cuando Romney dijo al presidente que en su comparecencia ante la prensa en los jardines de la Casa Blanca el día siguiente del ataque él no calificó lo sucedido como “un acto terrorista”. “Compruebe las transcripciones de ese día”, recomendó Obama a Romney. Antes incluso de que hubiera tiempo para que las páginas digitales que comprueban la veracidad de las afirmaciones y los datos dictaran su veredicto, la moderadora del debate, la periodista de CNN y presentadora del programa State of Union, Candy Crowley, rebatió al aspirante republicano. Obama tenía razón; Romney no.

Con la tensión creciendo –el debate fue intenso y a veces parecía más una discusión que un sereno cara a cara-, Romney optó por continuar y seguir con su discurso. “Lo que más me preocupa”, dijo, “es que después de la muerte de cuatro americanos, al día siguiente, el presidente Obama se fue a Las Vegas y Colorado para recaudar dinero".

Si faltaba una gota para colmar el vaso de Obama ante su respuesta llegó con la contestación del obispo mormón. El mandatario entró a matar y calificó de “insultante” los intentos de la oposición republicana de politizar la muerte de ciudadanos estadounidenses. “Este no es un tema para hacer política. En materia de seguridad nacional cumplo lo que prometo”, insistió Obama que recordó que su Gobierno había acabado con la guerra en Irak, sacado las tropas de Afganistán y matado Osama Bin Laden.

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“Perseguiremos a los que mataron a los diplomáticos y los llevaremos ante la justicia”, informó Obama como si estuviera en un mensaje ante la nación y no un debate electoral. “Yo soy el que tiene que recibir los ataúdes cuando llegan a casa”, finalizó.

Sobre la firma

Yolanda Monge

Desde 1998, ha contado para EL PAÍS, desde la redacción de Internacional en Madrid o sobre el terreno como enviada especial, algunos de los acontecimientos que fueron primera plana en el mundo, ya fuera la guerra de los Balcanes o la invasión norteamericana de Irak, entre otros. En la actualidad, es corresponsal en Washington.

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