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El cáncer se ceba con los dirigentes latinoamericamos

Antes que Santos sufrieron la enfermedad Rousseff, Lula, Lugo y Chávez

Lula besa a Fernando Lugo en la clínica brasileña en la que los dos se trataron por sus cánceres.
Lula besa a Fernando Lugo en la clínica brasileña en la que los dos se trataron por sus cánceres. EFE

La teoría de la conspiración esgrimida por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para explicar la cantidad de presidentes sudamericanos que han padecido o padecen cáncer puede seguir alimentándose tras el anuncio de Juan Manuel Santos. El jefe de Estado colombiano sufre un tumor en la próstata, del que será intervenido, pero que a priori no le apartará de sus responsabilidades. Santos es el quinto mandatario sudamericano que, al menos públicamente, sufre cáncer.

La actual presidenta brasileña, Dilma Rousseff, fue la primera en revelar que padecía cáncer linfático. Lo hizo en abril de 2009, durante el último mandato de Luiz Inácio Lula da Silva. Un año y medio después asumió la presidencia de Brasil. Rousseff ha superado la enfermedad. Ese mismo año, en 2011, Lula anunció que sufría cáncer de laringe. El exsindicalista brasileño coincidió en el Hospital Sirio Libanés de Sao Paolo con el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, con cáncer linfático.

Pero fue una falsa alarma la que llevó a Chávez a extender las sospechas sobre la plaga de tumores que recorría las jefaturas de Estado de Latinoamérica: El 27 de diciembre de 2011, la presidente argentina, Cristina Fernández, anunció que se sometería una intervención para extirpar un tumor en la glándula tiroides. Los análisis realizados por los médicos tras la operación descartaron la presencia de células cancerígenas.

Precisamente Chávez lucha desde julio de 2011 contra un cáncer en la zona pélvica que le ha obligado a viajar a Cuba para ser intervenido.