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Obama advierte que si gana Romney EE UU regresará a un pasado fracasado

El presidente explica que las políticas que defiende el candidato republicano son las que originaron la crisis económica

Barack Obama durante su discurso sobre la situación económica en Cleveland.
Barack Obama durante su discurso sobre la situación económica en Cleveland. AFP

En un discurso electoral en el importante Estado de Ohio, donde su rival, Mitt Romney, había hablado unos minutos antes, Barack Obama advirtió este jueves que la victoria del candidato republicano en noviembre significaría el regreso a un modelo económico que ya ha fracasado en el pasado.

“Si quieren darle otra oportunidad a las políticas que fracasaron en la última década, voten por Romney”, dijo el actual presidente, recordando que las reducciones de impuestos a las grandes fortunas, la desregulación de los mercados financieros y el apoyo ilimitado a la industria petrolera causaron en 2008 la mayor depresión económica que se ha conocido en casi un siglo.

Obama recordó que en las próximas elecciones los norteamericanos tendrán que pronunciarse sobre cómo acelerar el crecimiento económico y reducir el déficit

Obama manifestó ante unas 1.500 personas reunidas en Cleveland que, en las próximas elecciones presidenciales, los norteamericanos deberán decidir sobre el rumbo a seguir en los próximos años y tendrán que pronunciarse sobre cómo acelerar el crecimiento económico y reducir el déficit. “Las próximas elecciones decidirán el futuro económico”, aseguró.

El presidente fue más explícito y eficaz en la descripción de la propuesta de Romney –más beneficios para los ricos y más sacrificios para la clase media- que en la presentación de la suya propia. Definió su oferta como “un proyecto equilibrado” que trata de combatir el déficit sin imponer más sacrificios a los que menos pueden y sin eliminar los servicios imprescindibles que presta el Estado.

“El Estado no es la solución, pero tampoco lo es el mercado por sí solo”, afirmó Obama, en un esfuerzo por introducir su plan para un segundo mandato como una solución centrista y moderada, alejada del radicalismo ideológico que en estos momentos impera en el Partido Republicano y más próxima a la tradición política de este país. Citó para ello los logros de expresidentes tan diferentes como Lyndon Johnson o Ronald Reagan.

Con cierto realismo, Obama vino a decir que, aunque su política no ha triunfado del todo, la de la oposición sería un fracaso aún mayor

En el discurso de Obama hubo también un reconocimiento de que lo hecho en su primera presidencia representa un ligero progreso respecto a la situación del país a comienzos de 2009, pero no es un éxito del que poder presumir. Con cierto realismo, vino a decir que, aunque su política no ha triunfado del todo, la de la oposición sería un fracaso aún mayor.

El de este día en Cleveland es un Obama muy diferente al que vimos hace cuatro años. El visionario promotor del cambio de 2008 se ofrece hoy, en respuesta al activismo de la derecha, como el depositario de un legado político que incluye a figuras como Richard Nixon. El de este día en Cleveland es un Obama que confía en la victoria, más por la amenaza que representa su rival, que por sus propias virtudes.

La batalla electoral acaba de empezar y, como ha dicho el principal responsable de la campaña del presidente, David Axelrod, de momento el objetivo es establecer con claridad quienes son los contrincantes. Quizá haya tiempo en el futuro de asentar con más contundencia una versión de Obama para 2013.