Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Duelo entre Obama y Romney en el Estado clave de Ohio

Ambos pronunciarán sus discursos casi al mismo tiempo en un Estado decisivo de cara a las elecciones presidenciales

El candidato republicano, Mitt Romney, en un mitin en Washington.
El candidato republicano, Mitt Romney, en un mitin en Washington. AFP

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha elegido Ohio para pronunciar el discurso más importante en materia económica en lo que va de campaña. Su contrincante republicano, Mitt Romney, también ha escogido el mismo Estado para continuar sus ataques sobre la forma de abordar la crisis del mandatario demócrata. Ambos hablarán ante sus seguidores casi al mismo tiempo y a menos de 400 kilómetros de distancia. Obama se ha decantado por una Universidad de Cleveland y Romney por una fábrica en las afueras de Cincinati, para defender sus distintas visiones sobre la economía.

Es la primera vez que las campañas electorales de ambos candidatos coinciden en el mismo Estado. La elección de Ohio no es casual. Se trata de uno de los denominados swing states, aquellos que no tienen definida su inclinación política y, con una mayoría obrera, sus votos son determinantes de cara a las elecciones presidenciales. “No hay Estado más importante que Ohio”, contó a la prensa Russ Schriefer, uno de los estrategas del equipo de Romney, en declaraciones recogidas por la cadena de televisión ABC. Desde 1960, ningún candidato presidencial ha llegado a la Casa Blanca sin ganar en Ohio. En 2008 Obama se alzó con la victoria por un margen de sólo cinco puntos respecto del senador John McCain.

Desde 1960, ningún candidato presidencial ha llegado a la Casa Blanca sin ganar en Ohio

El discurso de esta tarde de Obama pretende actuar como revulsivo para su campaña, tras dos semanas críticas en las que los malos datos del paro y algunos deslices en público del propio presidente han provocado cierto pesimismo entre las filas demócratas. Los analistas consideran que su intervención puede constituir un punto de inflexión en la carrera hacia la Casa Blanca. No se esperan grandes anuncios pero sí que éste desplace el debate al terreno en el que se siente más cómodo, la contraposición de sus principios políticos y económicos con los del exgobernador de Massachusetts.

Con las encuestas cada vez más ajustadas, Obama incidirá en los efectos beneficiosos sobre la clase media de sus medidas de estímulo y en la necesidad de invertir en energía renovable y educación. El presidente también intensificará los ataques sobre el discurso de Romney: recorte de impuestos a los más ricos -entre los que se encuentra el propio candidato republicano- y menos control a Wall Street. Una política que, sostienen los estrategas del equipo del mandatario demócrata, solo beneficia a unos pocos y fue la que llevó al colapso a la economía y arruinó las esperanzas de la clase media. Los asesores de Obama quieren que éste haga hincapié en que, con Romney en el Despacho Oval, la economía iría muchísimo peor.

Los sondeos coinciden en la división de los votantes de Ohio entre el Partido Demócrata y Partido Republicano. Ayer, una encuesta elaborada por ABC y The Washington Post concluía que sólo el 38% de los electores independientes aprobaba las políticas económicas de Obama. Romney tampoco sale mejor parado, únicamente el 35% aprueba su medidas. El candidato republicano, que ayer fue muy crítico con las medidas de Obama y pidió a los ciudadanos que no se dejaran engañar por el discurso embaucador del presidente y miraran a las cifras del paro, volverá a insistir hoy en la necesidad de desregular los mercados, recortar impuestos o anular la reforma sanitaria de Obama.

El discurso de esta tarde de Obama pretende actuar como revulsivo para su campaña, tras dos semanas críticas en las que los malos datos del paro y algunos deslices en público del propio presidente han provocado cierto pesimismo entre las filas demócratas

En Ohio colisionarán dos filosofías económicas opuestas. Obama defiende la necesidad de imponer más impuestos a las clases altas y de redistribuir los beneficios de las grandes compañías entre todos los trabajadores. Romney, por su parte, es contrario a aumentar el nivel impositivo por entender que así solo se disuade a las empresas de invertir en los mercados, perjudicando el nivel competitivo de EE UU. Pero Ohio solo será el punto de partida de la jornada electoral de ambos candidatos. Cuando acabe su discurso, el presidente volará hacia Nueva York para asistir a la cena de donantes que la actriz Sarah Jessica Parker ofrece en su casa. El exgobernador de Massachusetts se dirigirá a Chicago para seguir con su campaña.