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Choques entre budistas y musulmanes incendian el oeste de Myanmar

La ONU evacua a su personal en la región de Rajine donde el presidente Thein Sein ha declarado el estado de emergencia

Miembros de la etnia rohingya protestan ante un edificio de la ONU contra la violencia en el Estado de Rajine, oeste de Myanmar (antigua Birmania).
Miembros de la etnia rohingya protestan ante un edificio de la ONU contra la violencia en el Estado de Rajine, oeste de Myanmar (antigua Birmania). AFP

Los choques de las últimas semanas entre musulmanes y budistas amenazan con incendiar el oeste de Myanmar (antigua Bimania) y poner freno a la apertura iniciada por el presidente Thein Sein, después de medio siglo de dictadura. El presidente declaró anoche el estado de emergencia en el Estado de Rajine, donde se han producido los disturbios en los que han muerto al menos 17 personas y cientos han resultado heridos. La ONU ha indicado que ha comenzado a evacuar de manera voluntaria a su personal en la zona.

El Gobierno ha enviado tropas y más policías para reforzar a los cuerpos de seguridad que tratan de imponer el orden en la decena de pueblos más afectados, en los que alrededor de 600 edificios han sido incendiados.

Rajine, que limita con Bangladesh y el golfo de Bengala, tiene cerca de cuatro millones de habitantes de los que una cuarta parte son musulmanes pertenecientes a la etnia rohingya, que el Estado birmano no reconoce como propia y ha pedido a Naciones Unidas que resuelva su situación. La mayoría de los rohingya viven en condiciones infrahumanas en poblados semejantes a campos de refugiados.Son la etnia sin Estado más numerosa de Asia.

En una comparecencia por televisión, Thein Sein explicó que la espiral de violencia religiosa amenaza las reformas de carácter democrático que se llevan a cabo en el país en el último año. La administración del Estado de Rajine ha quedado bajo el mando del Ejército. 

El 89% de los casi 60 millones de habitantes de Myanmar son budistas y solo un 4% profesa la fe de Mahoma. El presidente Thein Sein considera la reconciliación étnica una de sus prioridades. La líder de la oposición y premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, de viaje por primera vez en el extranjero en los últimos 24 años, se brindó a mediar en la búsqueda de una salida para las guerrillas y las reivindicaciones étnicas que agitan el país desde su independencia del Reino Unido, en 1948.

Los altercados entre la población musulmana y la budista son habituales en Rajine. Esta última ola de violencia, arrancó el 28 de mayo, cuando apareció el cadáver de una mujer budista que, supuestamente, fue violada y asesinada por un grupo de musulmanes, informa la agencia Efe.

El 2 de junio, un gentío de budistas detuvo un autocar en el que decían que viajaban los culpables. La turba mató a diez musulmanes. Desde entonces, grupos islámicos han incendiado y causado destrozos en 14 localidades del Estado.

Según el periódico birmano Irrawaddy, los colegios, escuelas, bancos, comercios y mercados de Sittwe, la capital del Estado, han permanecido cerrados hoy. El diario indica que hay grupos de gentes armados con machetes y palos en las puertas de sus casas para protegerlas, a pesar de las tropas que patrullan ya por las calles de la ciudad.

Naciones Unidas ha indicado en un comunicado que la evacuación de su personal es "temporal, voluntaria y del personal nacional e internacional no esencial". Asimismo, el comunicado señala que la ONU ha pedido al Gobierno birmano "protección total" para los trabajadores y sus familiares que se queden en las ciudades de Maungdaw, Buthidaung y Sittwe, algunas de las más afectadas. 

La web de la cadena británica BBC señala que Bangladesh también ha reforzado la seguridad a lo largo de la frontera común para evitar un éxodo. La guardia fronteriza bengalí ha expulsado hoy entre 50 y 300 rohingyas. Alrededor de 300.000 rohingyas viven en Bangladesh en dos gigantescos campos de refugiados.