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Hollande advierte de que Malí es una plataforma de exportación del terrorismo

El presidente de Níger asegura que yihadistas de Pakistán y Afganistán han viajado al Sahel para entrenar a los islamistas

El norte de Malí se está convirtiendo en una plataforma desde la que los terroristas podrían intentar golpear en África y más allá por lo que no hay que examinar una intervención africana para expulsarles de allí. El presidente francés, François Hollande, lanzó hoy esta advertencia sobre el riesgo de expansión del terrorista acompañado del presidente de Níger, Mahamadou Issoufou. Malí y Níger son antiguas colonias de Francia.

“Existe una amenaza de instalación de grupos terroristas en el norte de Malí”, declaró Hollande. “Se produce allí una intervención exterior que desestabiliza a Malí e instala allí a grupos cuya vocación es intervenir más allá de Malí, en África e incluso más allá”,

Desde finales de marzo el norte de Malí (un territorio de 830.000 kilómetros cuadrados, pero escasamente poblado) está en manos de dos grupos tuareg, el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA, independentista y moderado) y Andar Dine (radicales islámicos) junto con la rama magrebí de Al Qaeda (AQMI). Su conquista del norte fue facilitada por un golpe de Estado militar en Bamako contra un presidente elegido en las urnas.

Son los países africanos los que deben, según Hollande, “conjurar” esta amenaza. La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) “es el instrumento jurídico y eventualmente militar” del que disponen los africanos, recordó. “Corresponde a los africanos recurrir al Consejo de Seguridad [de la ONU] y nosotros apoyaremos la resolución que será presentada por la Cedeao”. “Si se decide una intervención la deberán llevar a cabo los africanos; Francia y otras potencias se pondrán al servicio de la ONU”.

Desde que los islamistas se adueñaron de las tres extensas provincias del norte de Malí (Kidal, Gao y Tombuctú) han llegado a la zona decenas de jóvenes magrebíes deseosos de incorporarse al yihad. El presidente de Níger aseguró hoy que también se estaban instalando allí yihadistas aguerridos, procedentes de Pakistán y Afganistán, para entrenar a tuareg y terroristas de AQMI.

Issoufou confirmó que los países de África Occidental se disponían a plantear el asunto ante la máxima instancia de la ONU porque es una amenaza “no solo para la región sino para el mundo”. Níger teme el contagio porque cuenta también, en el norte, con una minoría tuareg. En esa misma zona operan también multinacionales, de Francia y de China, que explotan el uranio.

Horas antes de viajar a París Issoufou se reunió en Niamey con su homólogo de Guinea Conakry, Alpha Condé. “Hay que intervenir militarmente en Bamako” para que los militares golpistas vuelvan a sus cuarteles. “Después habrá que intervenir militarmente en el norte de Malí para echar a las fuerzas islamistas”.

Las dos ramas tuareg negociaron, a finales de mayo en Gao, un acuerdo para formar un gobierno y una especie de Parlamento del Estado islámico del Azawad cuya legislación se inspiraría en la “sharia” (ley islámica). El MNLA, la rama laica, se desdijo de lo acordado y anunció en un comunicado la creación de un Consejo transitorio que gobernará el norte de Malí.

Es probable que los demás grupos que lucharon a su lado consideren que se trata de una provocación y arrinconen aun más al MNLA que goza de mayores simpatías entre la población, pero que cuenta con menos hombres en sus filas y está peor armado. Sus milicianos y sus símbolos han desaparecido ya prácticamente de las ciudades.

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