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Los progolpistas de Mali desafían la autoridad de los países africanos

Una multitud protestaba por la prolongación del mandato presidencial de 40 días a un año

Manifestantes, en el asaltado palacio presidencial.
Manifestantes, en el asaltado palacio presidencial. REUTERS

La ya difícil transición en Malí se complica después de que un grupo de manifestantes, simpatizantes progolpistas, intentara asaltar este lunes el palacio presidencial en Bamako, la capital, e hiriera al presidente interino, Dioncounda Traoré. Este antiguo sindicalista y expresidente del Parlamento resultó herido en la cara y tuvo que ser hospitalizado durante varias horas. 

Los asaltantes protestaban por la decisión de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) de prolongar a un año el mandato inicial de Traoré, que era de 40 días. Él supervisará la transición del poder a manos civiles. El capitán Amadou Haya Sanogo encabezó un golpe de Estado el pasado 22 de marzo. La investidura del presidente interino, el pasado 12 de abril, fue parte del plan de transición diseñado por el bloque de países africanos occidentales.

La organización de países africanos ha amenazado a los asaltantes con sanciones.

Malí intenta estabilizarse tras un golpe de Estado que desembocó, sin querer, en la toma del poder en el norte del país (dos tercios del territorio) por una amalgama de milicianos tuareg, islamistas y miembros de Al Qaeda.  

Aunque el capitán golpista Sanogo finalmente abandonó sus reticencias a la prolongación del mandato de Traoré, decenas de miles de sus partidarios se concentraron para protestar por lo que consideran una injerencia de la CEDEAO y algunos marcharon al palacio presidencial exigiendo su dimisión.  "Fuimos invadidos por manifestantes descontrolados y el presidente fue golpeado por individuos muy violentos", dijo a Efe un guardia presidencial que prefirió mantenerse en el anonimato.

Traoré fue trasladado al hospital escoltado por el primer ministro interino y sus guardaespaldas. Horas después fue dado de alta y se trasladó a un lugar seguro. A media tarde, los asaltantes se habían dispersado.

CEDEAO ha prometido el envío de 3.000 soldados a Malí para ayudar a las autoridades a recuperar el control del norte pero no se ha comprometido a que las tropas combatan a los insurgentes.