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La coalición de Merkel sufre un nuevo revés en otro ‘land’ alemán

Los socialdemócratas podrán encabezar un Gobierno en Schleswig-Holstein

El primer ministro de Schleswig-Holstein, Peter Harry Carstensen, deposita su voto.
El primer ministro de Schleswig-Holstein, Peter Harry Carstensen, deposita su voto. AP

La coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de la canciller Angela Merkel, y el liberal FDP perdió el Gobierno de Schleswig-Holstein en las elecciones de ayer. Si bien la CDU sigue como primera fuerza política regional, su empate técnico con los socialdemócratas del SPD y la debilidad liberal le impedirán repetir Gobierno. Según los primeros resultados que ofreció el canal público de televisión ZDF, los democristianos obtuvieron el 30,9% de los votos, unas décimas de punto más que los socialdemócratas del SPD (30,2%). El líder federal socialdemócrata, Sigmar Gabriel, anunció inmediatamente en Berlín la aspiración del centro-izquierda a formar un tripartito con Los Verdes y con la formación política que representa a la minoría danesa en la región, llamada Asociación de Votantes del Sur de Schleswig (SSW).

Los resultados en Schleswig-Holstein significan un nuevo revés para la canciller, Angela Merkel, que ha perdido ya con la CDU, desde las elecciones federales de 2009, los importantes länder de Renania del Norte-Westfalia y Baden Württemberg. Por otra parte, con la jornada se abrió boca para los importantes comicios del domingo próximo en Renania del Norte-Westfalia, el land más poblado e industrializado del país. Con 18 millones de habitantes, es una región clave en el mapa político, donde puede tomarse la temperatura electoral de toda Alemania. Pese a que tuvieron que anticipar las elecciones tras solo dos años de Gobierno, todo señala que habrá una nueva coalición de centro-izquierda entre socialdemócratas y Los Verdes. El ascenso de la izquierda, junto a la debilidad de los liberales, preocupa a los democristianos de cara a las elecciones federales previstas para septiembre de 2013.

Los democristianos de la CDU dieron la vuelta a la ajustada ventaja socialdemócrata que preveían las encuestas. Pese a que ha sumado casi cinco puntos desde las elecciones de 2009, el SPD obtuvo un resultado peor de lo que esperaba. Los Verdes son el tercer partido parlamentario con un excelente 13,2% de los votos. Con el 8,2%, el partido liberal FDP supera holgadamente el umbral del 5% necesario para entrar en el Landtag (Parlamento regional) de Kiel. Pierden casi siete puntos respecto a las elecciones anteriores, pero festejaron como un éxito su permanencia en el Parlamento. La Izquierda (Die Linke) se queda sin escaños. Sólo ha tenido representación durante dos años y medio. Por el contrario, el Partido de Los Piratas encadena su tercer éxito electoral desde el verano y entra en su tercer Parlamento regional, con el 8,2% de los apoyos.

El partido de la minoría danesa SSW obtuvo el 4,6%, pero la ley regional les permite entrar en la Cámara. Es la primera vez que los daneses se han declarado dispuestos a participar en un Gobierno en la región. La formación forma parte de la Alianza Libre Europea y se sitúa ideológicamente entre los dos grandes partidos alemanes, CDU y SPD.

El democristiano Peter Harry Carstensen (CDU) lleva al frente del Gobierno regional desde 2005. Desde 2009 lo dirige junto a los liberales del FDP. Los números provisionales eran anoche todavía tan ajustados que no puede descartarse que la CDU repita en el Gobierno, esta vez con una gran coalición junto al SPD. No obstante, Torsten Albig, el candidato del SPD, declaró su intención “decidida” de formar el tripartito con los daneses. El SSW pide un ministerio en un pacto con los dos grandes partidos de centro-izquierda.

Los 2,25 millones de ciudadanos convocados a las urnas confirmaron el ascenso del Partido de Los Piratas a la primera liga política del país. La joven formación, fundada a finales de 2006, ya ha entrado en otros dos parlamentos alemanes. Primero fue Berlín, después Saarbrücken y ahora, Kiel. Los Piratas, una formación poco profesionalizada y compuesta sobre todo por jóvenes, son los nuevos contestatarios alemanes. Suman cada vez más apoyos desde que abordaron el Parlamento regional de Berlín a finales de 2011. Ahora se encuentran inmersos en un animado debate interno sobre sus propias tendencias políticas, alentados por diversos escándalos menores en los últimos meses.

Otra novedad es lo que parece el repunte del partido liberal FDP, socio de Angela Merkel en el Gobierno federal. El auge de Los Piratas erosiona a Los Verdes y también al FDP, pero estos últimos esperan haber frenado su caída.