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La crisis y el futuro ingreso en la UE marcan las elecciones en Serbia

El acercamiento a Bruselas se convierte en la baza electoral de los partidos

Propaganda electoral en una calle de Belgrado.
Propaganda electoral en una calle de Belgrado. AFP

Serbia se juega este domingo en las urnas —en comicios presidenciales y parlamentarios— dar el impulso decidido hacia la Unión Europea, sin embargo, lo que más preocupa ahora a los serbios, y en eso coinciden con el resto de los europeos, es la crisis. Con una tasa de paro del 23,7% —en las anteriores legislativas, era del 14%—, en Belgrado se respira desesperanza por el empobrecimiento de una población que vive de la agricultura, sobre todo, y de la industria del acero, cobre y oro. El sueldo medio es de unos 360 euros. La depresión ha logrado incluso eclipsar el conflicto territorial de Kosovo.

“Por primera vez desde la caída del régimen de Slobodan Milosevic en 2000 y diez años de guerra civil, los grandes partidos serbios están a favor del ingreso del país balcánico a la Unión Europea”, señala el analista Ivo Colovic del Centro de Elecciones Democráticas, quien aboga por la victoria de una coalición gubernamental compuesta por pocas formaciones políticas tras los comicios.

El presidente Boris Tadic, firme europeísta de 54 años, busca la reelección y esgrime los avances hacia Bruselas que ha supuesto su mandato: “Espero que Serbia empiece las negociaciones de adhesión a finales de año y que se finalicen dentro de cinco años”, explica. El candidato del Partido Demócrata (PD) pretende rentabilizar de esta manera su popularidad para revalidar por tercera vez su mandato tras adelantar las elecciones en abril después de que Serbia obtuviera el estatus de país candidato a adherirse a los Veintisiete. “Nos podríamos convertir incluso antes de 2020 en miembro de pleno derecho de la UE”, precisa Tadic consciente de que el futuro de su país pasa solo por Europa.

En estas elecciones toma fuerza Tomislav Nikolic, un antiguo ultranacionalista de 60 años reconvertido en populista moderado con un rostro humano. Supera en cuatro décimas a Tadic, según las encuestas, mientras que otras dan como ligero ganador al presidente, por lo que se prevé una disputada segunda vuelta el 20 de mayo. El líder conservador del Partido Progresista Serbio (SNS), escisión del Partido Radical (PR), que se muestra contrario al ingreso a la UE, dio un giro a su discurso extremista de antaño, puesto que sabe que debe tender la mano a Bruselas si desea ganar las elecciones. “La UE no tiene ninguna obligación hacia Serbia, pero nosotros la necesitamos como institución que nos ayude a mejorar la nuestra”, subraya Nikolic.

El SNS de Nikolic encabeza los sondeos en las legislativas con 33,5% frente al 28,3%, del PD y el 11,8% del Partido Socialista de Serbia (SPS), del actual ministro de Interior Ivica Dacic. El socialista tendrá la llave del próximo Gobierno una vez más, pese a que intente disimular su importancia. “Escuchará las propuestas de los dos favoritos, pero se volverá a decantar por Tadic, quien le ofrecerá seguramente el cargo de primer ministro”, asegura el analista Colovic.

En el Parlamento también podrían entrar el prooccidental Partido Liberal-Demócrata (SPS), el nacionalista Partido Democrático de Serbia (DSS), posible aliado de SNS pese a su oposición a la Unión Europea, y el Partido Radical Serbio (SRS), que luchará por detener el proceso de adhesión.

La baza europeísta es clave para atraer a los jóvenes: hace cinco meses, una encuesta del Centro de Elecciones Democráticas resaltaba que el 65% de los jóvenes están de acuerdo con un acercamiento hacia la UE.