Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente serbio dimite y abre la vía para adelantar las elecciones

Tadic acorta su mandato para intentar rentabilizar la reciente concesión a Serbia del estatus de país candidato a la Unión Europea

Boris Tadic.
Boris Tadic. AFP

El camino de acercamiento de Serbia a la Unión Europea –ineludible precondición para la definitiva estabilización de los Balcanes- llegará el próximo 6 de mayo a una trascendente encrucijada. El presidente serbio, Boris Tadic, ha anunciado esta mañana su dimisión, unos diez meses antes de que terminara su mandato, para que se puedan celebrar las elecciones presidenciales junto con las legislativas, ya convocadas para el 6 de mayo.

La cita electoral tomará el pulso a la sociedad serbia ante las dos opciones políticas mayoritarias: la de Tadic, que buscará un tercer mandato, de corte claramente proeuropeista; y la de su principal rival, Tomislav Nikolic, también favorable a la integración en la UE, pero con una inspiración política de corte nacionalista y mayor predisposición a mantener estrechos los lazos con Rusia. No será indiferente quién gane para las relaciones internacionales de Serbia.

Los analistas políticos locales consideran que Tadic ha decidido el adelanto para rentabilizar la reciente concesión a Serbia del estatus de país candidato a la entrada en la Unión Europea por parte de los Veintisiete. El Consejo Europeo dio luz verde a Belgrado el mes pasado.

La obtención del estatus de país candidato para Serbia es sin duda un activo político para Tadic. El presidente asumió el coste político interno de entregar a La Haya a Radovan Karadzic y Ratko Mladic –buscados por crímenes de guerra- y algunas concesiones sobre Kosovo para lograr el objetivo en Bruselas.

La reelección de Tadic, sin embargo, es complicada por la difícil coyuntura económica serbia. La tasa de paro, que se situaba en el 14% en 2008, está ahora por encima del 23% según la Oficina Nacional de Estadística serbia.

Las dificultades económicas han impulsado a la formación de Nikolic –el partido progresista serbio, una escisión del duro partido radical- al primer puesto en las encuestas para las legislativas, con un 33%, frente al 29% del Partido Democrático del mandatario.

En cuanto a las presidenciales, sin embargo, Tadic obtendría según los últimos sondeos un 41% de las preferencias en la primera ronda. Nikolic oscila alrededor del 33%. Difícil prever lo que puede pasar en la segunda vuelta, donde Nikolic podría contar con el apoyo de los votantes más hostiles a la UE.

Tadic, naturalmente, espera que su popularidad personal puede mejorar los resultados de su partido en las legislativas. En cualquier caso, el centro de gravedad político serbio ha oscilado claramente hacia un mayor proeuropeísmo en los últimos años. Los partidos abiertamente hostiles a la UE rozaron el 50% de los votos en las parlamentarias de 2008. Hoy, tras la escisión en el antaño poderos Partido Radical, no llegan a la mitad de esa cosecha.

El deshielo de Serbia se inscribe en un cuadro balcánico que presenta, por fin, algunos signos de mejora: Croacia entrará en la UE en 2013, y las fuerzas políticas de Bosnia-Herzegovina lograron recientemente formar gobierno después de un año de impasse.