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Chávez regresa a Venezuela tras 21 días

El presidente venezolano anuncia que comenzará en los próximos días la radioterapia

Hugo Chávez, junto a su hija Rosa Virginia, en el Palacio de Miraflores en Caracas.
Hugo Chávez, junto a su hija Rosa Virginia, en el Palacio de Miraflores en Caracas. EFE

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha aparecido de nuevo hoy ante cientos de sus seguidores, concentrados ante el balcón del pueblo del Palacio de Gobierno de Miraflores para cantar tonadas populares. El presidente ha regresado esta madrugada a Venezuela después de permanecer tres semanas en Cuba, donde fue intervenido el pasado día 26 para que le fuera extraído un tumor canceroso. Chávez ya fue operado por la misma causa en la isla en junio del año pasado.

El presidente ha anunciado que en los próximos días comenzará con las sesiones de radioterapia y aseguró que el cáncer no le va a derrotar, al tiempo que pronosticó una paliza “memorable” a la oposición en las elecciones de octubre. “Este cáncer no podrá con Chávez tampoco”, indicó el presidente desde el palacio de Miraflores en el primer encuentro con sus seguidores tras su vuelta al país.

El jefe de Estado venezolano había regresado la pasada madrugada después de tres semanas en Cuba, donde fue intervenido el pasado día 26 para extirparle un tumor, recurrencia del cáncer que le fue diagnosticado en la zona pélvica y del que fue operado en junio de 2011.

Chávez, quien no ha precisado el tipo de cáncer que padece, pero ha afirmado que no tiene metástasis, volvió a salir al paso de los comentarios sobre su estado de salud. Chávez indicó a su llegada que se sentía “bastante recuperado” de la operación, pero aseguró que ahora debe ser “disciplinado” con el tratamiento.

“No estuve ni un minuto ausente. Estuve pendiente de los aconteceres de cada día, de cada noche", dijo

El jefe de Estado, que no delegó el poder en el vicepresidente Elías Jaua durante su convalecencia en la isla, ha seguido realizando tareas de gobierno en estas últimas semanas al mantener el contacto a través de mensajes en las redes sociales, llamadas telefónicas y reuniones con sus ministros televisadas por el canal estatal.

“No estuve ni un minuto ausente. Estuve pendiente de los aconteceres de cada día, de cada noche. Estoy desbordado de orgullo patrio, de mirar desde allá [desde La Habana], cómo el pueblo venezolano sigue junto a su gobierno, desplegado, en la lucha”, dijo un Chávez de ojeras marcadas bajo los ojos.

El 21 de febrero pasado, Chávez anunció que debía someterse a una nueva operación en La Habana —la tercera en menos de un año— para extirpar una lesión cancerosa de dos centímetros de diámetro, ubicada en algún lugar de su abdomen. Desde que se declaró enfermo, el 30 de junio de 2011, el presidente venezolano se ha negado a revelar qué órganos de su cuerpo han sido afectados por el cáncer ni que estadio de gravedad se encuentra.

El vicepresidente Elías Jaua anunció el 28 de marzo que, esa misma mañana, Chávez había salido bien librado de la operación. Pero el paciente reveló que en realidad fue operado dos días antes, “el domingo 26 de marzo”, y que al día de hoy se encontraba en franca recuperación. “Aquí estamos, yo y este misterio, con la más segura de las certidumbre de que habrá patria”, ha dicho también Chávez, en referencia a alguna cita de Friedrich Nietzsche y al eventual triunfo que espera alcanzar en las elecciones presidenciales fijadas para el próximo 7 de octubre, cuando aspira reelegirse a un tercer mandato consecutivo de tres años.

La oposición, que en las elecciones de octubre estará representada por el gobernador Henrique Capriles Radonski como candidato único, también fue tema de su bienvenida. “Hay que estar pendientes de la agenda apátrida que ha venido recrudeciendo”, ha advertido Chávez a los suyos. “He oído a otro gobernador de la derecha decir que toda el agua que consume el país está contaminada. Ese gobernador tendrá que asumir su responsabilidad”, ha agregado, después de decir que para él ese tipo de comentarios, referidos a la contaminación de las fuentes de agua de varios Estados a causa derrames petroleros y de la mala gestión de los servicios, “rayan en la criminalidad”.

Con este mensaje, el presidente venezolano ha llamado a sus fuerzas a agruparse en torno suyo. Él, a pesar de su enfermedad, no acepta sucesores e insiste en que será el candidato de su partido en las presidenciales de octubre y que gobernará, más allá del periodo constitucional y más allá del año 2031. En esa victoria, ha dicho el presidente a sus seguidores, “lo más que tenemos que cuidar no es ni siquiera lo que hemos logrado en esta década sino lo que vamos a lograr en esta década que va corriendo y en la próxima, que va hacia el 2030”.