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La UE quiere ver en el banquillo a El Asad

Bruselas anuncia que ayudará a documentar los "espantosos crímenes" del régimen sirio para un futuro proceso judicial

El presidente del Consejo de la UE Herman Van Rompuy.
El presidente del Consejo de la UE Herman Van Rompuy. AP

Los jefes de Estados y de Gobierno de la Unión Europea añadieron ayer colegiadamente su frustrada voz contra las atrocidades del régimen sirio, pero a falta de poder adoptar medidas efectivas de presión sobre Bachar el Asad tuvieron que presentar como una gran acción de la diplomacia comunitaria su decisión de “coordinarse y ayudar a quienes están documentado estos espantosos crímenes” con vistas a un día presentarlos como prueba ante el tribunal que eventualmente juzgue al presidente sirio. Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, atribuye la parálisis de la comunidad internacional, y por ende de la Unión, al veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad.

David Cameron, el primer ministro británico, y Nicolas Sarkozy, el presidente francés, llevan la voz cantante en la política exterior europea y ambos se despacharon ayer contra el presidente sirio, acusado de “masacrar a sus propio pueblo” por el británico mientras el francés aseguraba que “todos los dictadores tendrán que responder algún día de sus acciones”, una idea también esgrimida por un Cameron que puso como ejemplo lo ocurrido en Serbia. Mariano Rajoy habló de “situación inaceptable en Siria”.

De ahí la determinación del Consejo Europeo de “lograr que todos los responsables de las atrocidades perpetradas en Siria respondan de ellas y de coordinarse estrechamente y apoyar a quienes están documentado estos espantosos crímenes”, como indicó Van Rompuy conforme a las conclusiones de la cumbre europea.

Los líderes europeos ya han condenado con anterioridad al régimen sirio y en una docena de reuniones de ministros de Exteriores de los Veintisiete han concluido con imposición de sanciones a Bagdad sin efecto perceptible sobre el régimen. El Consejo instó ayer a los ministros a preparar nuevas sanciones y reiteró su petición a Asad de abandonar la escena.

Van Rompuy salió al paso de quienes ven a la UE como un mero espectador impotente del drama sirio. “Hay que atribuir la responsabilidad a quien corresponde”, dijo el presidente, que esgrimió intentos de resoluciones del Consejo de Seguridad avaladas por la UE “que no salieron adelante por Rusia y China. Hay algunos que son más responsables que otros”. Van Rompuy valoró la alianza entre la UE y la Liga Árabe en esta crisis. “Desgraciadamente, las atrocidades siguen. Hemos hecho todo lo que hemos podido sin intervención militar para detener la violencia”.

Que los líderes europeos se remanguen ante Siria supone para Van Rompuy alcanzar un hito psicológico que debe hacer mella en el régimen, del mismo modo que según él “es muy peligrosos para Rusia y China estar aislados” ante la reacción de la comunidad internacional ante los acontecimientos.

En la misma conferencia de prensa en que glosó los resultados del Consejo que lo reeligió por dos años y medio más, Van Rompuy señaló que el Tratado para la Estabilidad, la Coordinación y la Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria suscrito por 25 de los Veintisiete (todos excepto Reino Unido y la República Checa) es un “importante paso para restablecer la confianza en la UE” además de “prevenir la repetición de la crisis de la deuda soberana”.