Los expertos dudan de los avances nucleares anunciados por Ahmadineyad

El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo considera que el discurso del presidente iraní obedece a la cercanía de las elecciones legislativas del próximo 2 de marzo

El anuncio realizado hoy por el presidente Mahmud Ahmadineyad sobre que su país es capaz de fabricar las "varillas de combustible nuclear" que necesita el reactor de investigación que tiene en Teherán ha sido recibido con "escepticismo" en el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, en las siglas en inglés). Su investigador y especialista en armas nucleares Shannon Kile ha declarado por teléfono desde Suecia que la proximidad de las elecciones legislativas, previstas para el 2 de marzo, puede estar detrás de esos progresos iraníes.

Según Kile, el calendario y la forma -un reportaje televisivo de Ahmadineyad en la central de Teherán- restan credibilidad al anuncio. "Hay que entenderlo en clave interna", afirma sin adentrarse en las dificultades políticas que atraviesa el presidente iraní, cada día más alejado de la población y del máximo líder espiritual, ayatolá Ali Jameneí. Las sanciones económicas impuestas por Europa y Estados Unidos con la intención de frenar el programa nuclear iraní están haciendo daño a la economía del país y el aumento de los precios puede desatar desordenes por el mayor descontento de la población.

La fabricación de varillas de combustible nuclear es muy compleja y exige una alta capacidad tecnológica. En la actualidad solo las fabrican Rusia y Francia, que las exportan a los demás países. Esta tecnología no tiene nada que ver con la supuesta pretensión de Teherán de hacerse con el arma atómica, ni con enriquecer uranio. Se trataría de haber completado el desarrollo del ciclo de combustible.

Ahmadineyad anunció también que ha ampliado en 3.000 el número de centrifugadoras para seguir enriqueciendo uranio al 20%, necesario para la investigación en ese reactor nuclear de Teherán. En octubre de 2011 el ministro de Exteriores Ali Akbar Salehi señaló que Irán ya tenía 70 kilogramos de uranio enriquecido al 20%. "Necesitamos 120 kilogramos (...) para el reactor de Teherán", declaró en junio el representante permanente de Irán ante el Organismo Internacional para la Energía Atómica, Ali Asqar Soltaniyé.

La fabricación de varillas de combustible nuclear es muy compleja y exige una alta capacidad tecnológica

La fabricación de una bomba atómica exige enriquecer el uranio al 95%. Germán García Calderón, director de Aprovisionamiento de Uranio de ENUSA Industrias Avanzadas, señala que todas las instalaciones nucleares civiles del mundo llevan uranio enriquecido "a un máximo del 5%". "Lo difícil", afirma García Calderón, "es pasar del 0 al 1%, porque eso supone que tienes la tecnología y sabes usarla. Luego es solo cuestión de tiempo".

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Si es cierto que se han agregado 3.000 nuevas centrifugadoras, Irán ya tendría funcionando un total de 9.000.

Shannon Kile sostiene que el programa nuclear es muy popular en Irán y se presta a ser utilizado con fines propagandísticos porque la mayoría de la población considera que la investigación nuclear es un "derecho soberano". Según Kile, el reactor de Teherán es tan viejo que ni siquiera lleva varillas de combustible sino placas. Por tanto, de haber completado el ciclo de combustible para ese reactor, los científicos iraníes deberían de haber fabricado placas y no varillas como ha anunciado Ahmadineyad.

"El presidente ha introducido varillas enriquecidas al 20% en el reactor de Teherán", anunció la televisión pública, en el reportaje en que se veía a Ahmadineyad en esa planta nuclear.

 

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