Romney y Gingrich pelean por el voto latino en Florida

Los candidatos van empatados en las encuestas de las cuartas primarias de EE UU, el martes

Gingrich y Romney escuchan el himno nacional de EE UU antes del arranque del debate republicano en Jacksonville.
Gingrich y Romney escuchan el himno nacional de EE UU antes del arranque del debate republicano en Jacksonville.CHIP SOMODEVILLA (AFP)

En el último debate republicano antes de la primarias de Florida, celebrado ayer en Jacksonville, los dos candidatos mejor posicionados en las encuestas, el exgobernador Mitt Romney y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, se acusaron mutuamente de proponer políticas perjudiciales para los inmigrantes del país. En una situación de empate técnico en las encuestas, ambos políticos trataron de cortejar el voto latino, para lograr una victoria en las elecciones que tendrán lugar el próximo martes.

Florida es un Estado con un 22,5% de población de origen hispano. Esa comunidad será decisiva para elegir al ganador el martes, en unas primarias, las cuartas, que servirán para consolidar a un favorito de cara a las presidenciales de noviembre. Cuando en el debate Romney planteó su idea de la autodeportación, consistente en presionar a los empresarios para que no contraten a inmigrantes sin papeles, obligando a estos últimos a abandonar el país voluntariamente, Gingrich le acusó de querer expulsar a ancianas del país. “No vamos a deportar a las abuelas”, dijo Gingrich. “Uno tiene que ser realista a la hora de dirigir su indignación”.

Romney reaccionó con patente irritación y le exigió una disculpa a Gingrich. “Desde luego que no vamos a buscar a las abuelas para sacarlas de sus casas y deportarlas”, le espetó Romney. “Nuestro problema no son 11 millones de abuelas”, añadió, en referencia al número de inmigrantes que se considera que están en EE UU sin papeles. Posteriormente Romney acusó a Gingrich de “irresponsable” por emplear “epítetos cargados”. Más allá de la anécdota de las ancianas, tanto Romney como Rick Santorum, que ganó los caucus de Iowa, coincidieron en que sería recomendable presionar a los empresarios para que exijan la documentación en regla a los inmigrantes a los que contratan.

Desde luego que no vamos a buscar a las abuelas para sacarlas de sus casas y deportarlas Mitt Romney

En el debate, Romney empleó en varias ocasiones el nombre del senador republicano Marco Rubio, muy popular entre los latinos de Florida, auspiciado en 2010 por el movimiento ultraconservador del Tea Party. En un momento lo nombró como posible candidato a la vicepresidencia. En otro recordó que Rubio criticó a Gingrich esta semana por emitir un anuncio electoral en el que se decía que Romney “es un candidato anti-inmigración”. La campaña de Gingrich retiró el anuncio después de la reprimenda pública de Rubio.

“Ese tipo de retórica ha sido común en nuestra política durante demasiado tiempo”, dijo Romney en el debate. “Yo no soy antiinmigrantes. ¡Mi padre nació en México!”, añadió. “Que usted diga eso es repulsivo”.

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Los candidatos, en un guiño a los votantes latinos, nombraron a los representantes más visibles de la comunidad hispana en el Partido Republicano: la presidenta del Comité de Asuntos Extranjeros de la Cámara, Ileana Ros-Lehtinen; la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez; los hermanos Díaz-Balart, e incluso el senador jubilado Mel Martínez.

Gingrich insistió en el debate en su idea de que el inglés se convierta en lengua oficial del gobierno de EE UU

Gingrich insistió en el debate en su idea de que el inglés se convierta en lengua oficial del gobierno de EE UU. En ese punto, el moderador, Wolf Blitzer, de la cadena CNN, recordó que Romney ha emitido un anuncio electoral en Florida en el que le atribuía a Gingrich una polémica frase. Empleando el ejemplo del popular presidente Ronald Reagan, el anuncio de Romney dice: “Reagan nunca nos hubiera ofendido a los hispanos como hizo Gingrich cuando dijo que el español es el idioma del gueto”. “Son palabras sacadas de contexto”, se limitó a decir Gingrich. "Me refería a todos los idiomas en general".

En Florida hay 50 delegados en juego, de los 1.144 que necesita un candidato para ganar la nominación. En los últimos comicios, los de Carolina del Sur, Gingrich ganó por sorpresa, infligiendo un considerable daño electoral al supuesto favorito, Romney, que había quedado primero en New Hampshire. Florida es un Estado heterogéneo, con una importante cantidad de hispanos, jubilados y militares. El norte, donde ayer se celebró el debate, es favorable a Gingrich, que forjó su carrera política como congresista en el Estado vecino de Georgia.

Mitt Romney hizo públicas sus declaraciones de impuestos el pasado lunes de madrugada, después del primer debate electoral de Florida. Reveló entonces que gana más de 20 millones de dólares al año y que sólo paga por ellos un 15% de impuestos, por tratarse de inversiones de capital. Esos hechos no se emplearon como elementos de crítica política en el debate. “Está bien que el señor Romney haya ganado mucho dinero y le vaya bien”, dijo Ron Paul, el cuarto candidato en liza.

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