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Henrique Capriles se perfila como el líder opositor a Hugo Chávez

Pacto de unidad de la oposición de cara a las presidenciales de octubre

Henrique Capriles y Leopoldo López, el lunes en Caracas.
Henrique Capriles y Leopoldo López, el lunes en Caracas. REUTERS

El gobernador del Estado capitalino de Miranda, Henrique Capriles Radonski, sigue sumando votos para convertirse en el candidato único de la oposición que enfrentará a Hugo Chávez en las presidenciales venezolanas del próximo 7 de octubre. Hoy, el exalcalde Leopoldo López, que hasta el momento figuraba como tercero en las encuestas, ha renunciado a sus aspiraciones en favor de Capriles, que ocupa el primer lugar en intención de voto. La elección del candidato opositor se decidirá en las primarias del 12 de febrero, en las que competirán cinco líderes de la oposición.

El lunes por la noche, al final de un debate televisado entre los aspirantes a la candidatura de la oposición, López dijo que haría grandes anuncios “a favor de la unidad”. Y el martes, ha hecho oficial la alianza: “Hoy [Capriles] se convierte en el líder que nos va a llevar a la victoria el 12 de febrero y el 7 de octubre. Henrique, hermano, estamos juntos (…) Serás el próximo presidente de todos los venezolanos”, ha dicho el exalcalde durante una conferencia de prensa con Henrique Capriles.

Leopoldo López –ex alcalde del municipio capitalino de Chacao, de 40 años—oficializó sus ambiciones presidenciales en septiembre de 2011, cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos(CIDH) dictó sentencia a favor del restablecimiento de sus derechos políticos. En 2008, López fue objeto de una sanción administrativa que le impedía postularse a cargos públicos hasta 2014 y que lo inhabilitó para elecciones regionales de 2008, en las que aspiraba a alcalde de Caracas. Desde entonces, el Estado venezolano ha insistido en que no acatará el fallo de la Corte.

“¿Nos pedían que nos uniéramos? Aquí estamos, unidos”, ha respondido Capriles al gesto de López. Ambos dirigentes comenzaron su carrera en el partido de centroderecha Primero Justicia y pertenecen a la generación política que hoy transita por sus cuarenta años. “El 13 de febrero arranca una etapa de la renovación política en Venezuela. No se trata simplemente de cambiar a una persona [a un presidente], se trata de construir un mejor país”, ha dicho Capriles. Tanto la campaña de Capriles como la de López se han centrado en trascender del voto duro de la oposición, que se ubica en unos cuatro millones de electores, y ganarse la simpatía de quienes tradicionalmente han seguido a Chávez, pero que no apoyan su perpetuación en el poder.

El exalcalde de Chacao renuncia a su candidatura presidencial

Con López fuera de juego, quedan en competencia cinco candidatos que se medirán en las elecciones primarias convocadas por la opositora Mesa de la Unidad Democrática –integrada por una veintena de partidos— el 12 de febrero próximo. A la cabeza de las encuestas está Henrique Capriles Radonski, gobernador del Estado capitalino de Miranda, exalcalde y exdiputado de 39 años. Le sigue en orden de preferencia Pablo Pérez, gobernador del Estado petrolero de Zulia, precandidato de los partidos tradicionales Acción Democrática y Copei y delfín de Manuel Rosales, candidato a la presidencia contra Chávez en 2006 y exiliado desde 2009.

El tercer lugar lo ocupa María Corina Machado, diputada independiente, la candidata más votada en las elecciones parlamentarias de 2010. Los dos candidatos que restan son el exembajador de Venezuela en Naciones Unidas, Diego Arria, y el exdiputado y disidente del chavismo Pablo Medina. Entre ambos suman poco más del 10% de intención de voto.

Sea cual fuere el resultado de las primarias, todos los candidatos se han comprometido a respetar el pacto de unidad de la oposición y a apoyar al candidato que reciba más votos. Con excepción de Diego Arria, todos han suscrito este lunes un Programa de Gobierno de Unidad Nacional, que ha sido elaborado por más de 30 organizaciones civiles. Este documento condensa las líneas fundamentales que serían desarrolladas por un eventual Gobierno de oposición: las reformas políticas e institucionales que llevarían a cabo entre 2013 y 2019; la herencia de la organización social promovida por el chavismo que rescatarían; la política petrolera y energética de un hipotético nuevo régimen, entre otros asuntos.

Algunas de las promesas de la oposición son: rescatar el equilibrio de los poderes públicos y la independencia de la Fuerza Armada Nacional; reforzar los Consejos Comunales, utilizados hoy en la organización de base del chavismo; incrementar la participación privada en la explotación petrolera; y reanudar el proceso de descentralización, truncado durante los 13 años de Gobierno de Chávez.

El estado de salud del presidente Chávez, que en junio de 2010 admitió que padecía cáncer, sigue siendo una interrogante en Venezuela. Algunos medios internacionales aseguran que no le queda más de un año de vida y que difícilmente podrá competir en las elecciones de octubre. Pero Chávez niega la versión con maratonianos discursos televisados de casi diez horas. Él, dice, está en perfectas condiciones de competir por un tercer mandato consecutivo de seis años y aspira, incluso, a gobernar algunas décadas más.