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Guatemala extradita a EE UU al expresidente Alfonso Portillo

Un tribunal de Nueva York lo acusa de usar bancos estadounidenses para lavar dinero desviado de las arcas guatemaltecas

El exmandatario guatemalteco Alfonso Portillo. Ampliar foto
El exmandatario guatemalteco Alfonso Portillo. EFE

Un año y casi once meses después de que el expresidente de Guatemala, Alfonso Portillo Cabrera, fuera detenido cuando huía hacia Belice, se convertirá en el primer exmandatario guatemalteco en ser extraditado a EE UU. La justicia estadounidense lo acusa de utilizar bancos norteamericanos para lavar dinero.

Un juzgado de Nueva York lo acusa de ingresar en bancos estadounidenses cerca de 70 millones de dólares, robados del Estado guatemalteco. La Administración de Portillo es señalada como una de las más corruptas del país centroamericano.

El propio presidente, Álvaro Colom, anunció la extradición este martes. La legislación local apunta que una extradición requiere la autorización del presidente. “La decisión la ha tomado la Presidencia basada en la coherencia con que hemos trabajado en la independencia de poderes. La sentencia es firme por parte de los juzgados y el presidente no debe meter las manos en las decisiones de jueces y magistrados”, afirmó Colom. Añadió que el Gobierno estadounidense ha ofrecido todas las garantías que solicitó el Tribunal Constitucional en lo referido a respetar el debido proceso.

Si Portillo es hallado culpable, podría enfrentar una condena de hasta 20 años de cárcel"

La Embajada de Estados Unidos aplaudió la decisión. La misión diplomática recibió con beneplácito “la valiente acción del presidente Colom, que subraya el apoyo al Estado de derecho y el innegable progreso de Guatemala en su lucha para combatir el crimen organizado y la corrupción”, según un comunicado. Añade que las autoridades guatemaltecas “han enviado un mensaje inequívoco de que nadie está por encima de la ley”.

La medida, no obstante, puede retrasarse “incluso durante meses”, a decir del abogado del ex mandatario, Telésforo Guerra. Ocurre que Portillo solo puede ser enviado a Estados Unidos tras solventar su situación legal en Guatemala, donde tiene un juicio pendiente por peculado (apropiación de fondos públicos). En una decisión fuertemente criticada, en mayo pasado un tribunal lo absolvió de los cargos, extremo que fue recurrido por los demandantes, la Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Esta situación que puede prolongarse lo indecible, toda vez que los recursos retardatorios ha sido una estrategia particularmente eficaz de la defensa del ex mandatario.

Portillo Cabrera, quien se considera “un perseguido político”, guarda prisión en un cuartel militar de la periferia de la capital guatemalteca. Llegó al poder el 14 de enero de 2000, apoyado por el Frente Republicano Guatemalteco (FRG, el partido-iglesia del inefable general Efraín Ríos Montt). Durante su administración se considera que Portillo y su entorno, entre quienes destacan militares de alto rango, desfalcaron más de 500 millones de dólares estadounidenses, con operaciones ficticias que intentaron disimular bajo el apartado de “secreto militar”.

En un paralelismo con el exmandatario panameño Manuel Noriega, al terminar su condena en Estados Unidos, Alfonso Portillo deberá rendir cuentas ante la justicia francesa, que también tiene un proceso en su contra por el mismo delito: lavado de dinero.

Según una fuente de la embajada estadounidense, si Portillo es hallado culpable, podría enfrentar una condena de hasta 20 años de cárcel.

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