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La mano de la 'muhabarat' llega a Occidente

Funcionarios sirios acosan a manifestantes de ese país en el exterior durante las protestas contra el régimen de El Asad

Imad Mouhalhel está en Madrid. Su hermano Aladdin, hasta hace tres o cuatro días, en una cárcel de Deir al Zor, en el noreste de Siria. No se sabe con exactitud cuándo fue puesto en libertad, pero sí que ya no está entre rejas. Tal es el cerrojo informativo del régimen del presidente Bachar el Asad que incluso Amnistía Internacional, en el informe publicado en la noche del lunes, daba a Aladdin por desaparecido desde el 29 de agosto. “Está mal, está enfermo”, cuenta Imad en conversación telefónica. Un familiar ha hecho saltar la noticia. Él no puede telefonearle porque tiene “miedo”, dice durante la charla. Sí hablaron los dos hermanos cuando las autoridades sirias obligaron a Aladdin durante su último arresto a llamar a España para pedirle que dejase de manifestarse.

“Me habían grabado en vídeo desde la embajada en Madrid y se lo enseñaron a mi hermano”, relata Imad. Y eso es lo que denuncia Amnistía Internacional (AI). La ONG pro derechos humanos documenta en el dossier titulado La larga mano de la muhabarat (servicio de inteligencia) el acoso sistemático por funcionarios diplomáticos sirios a 30 activistas en ocho países: Canadá, Chile, Francia, Alemania, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y España.

El médico sirio Aladdin Mouhalhel no entró en prisión por primera vez el 29 de agosto. A mediados de julio ya fue apresado para, bajo tortura, según señala el también sirio Mazen Yaghi, identificar a su hermano Imad. El hostigamiento del régimen de Damasco a través de sus servicios de inteligencia en Madrid ha obligado a Yaghi, otro de los activistas incluidos en el informe de AI, a hacer las maletas y volar hacia Bruselas.

"Lo que hacen es un chantaje”, explica Yaghi desde la capital belga. El nombre y apellido de este periodista, residente en España desde 2003, apareció recientemente en las últimas líneas de un documento enviado vía mail por el Centro Cultural Sirio, vinculado a la legación diplomática. En el papel se tildaba a Yaghi de “periodista sospechoso”, se le culpaba de apropiarse de dinero del Tesoro sirio y se instaba a los destinatarios a no contactar con él. Yaghi ha promovido a través de las redes y con su presencia las marchas de protesta en Madrid contra la dictadura de El Asad. Según la información a la que ha accedido, cuatro primos suyos han sido encarcelados en Siria. Al menos uno de ellos, en relación a sus actividades en Madrid.

AI ha documentado el acoso sistemático por funcionarios diplomáticos sirios a 30 activistas en ocho países: Canadá, Chile, Francia, Alemania, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y España.

Miembro de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, Yaghi asegura que empleados de la embajada han tomado fotos y han grabado imágenes de los manifestantes desde el interior y exterior de la misión. Unas de esas instantáneas, según su relato, ha sido portada del diario sirio Al Thawra junto a una información firmada por la agencia oficial Saná. “No entiendo que otras pruebas quiere Exteriores”, afirma Yaghi en referencia a la posible mediación del departamento de Trinidad Jiménez con la representación diplomática de Damasco en Madrid.

Fuentes de exteriores han informado que el Ministerio se ha puesto en contacto con el resto de países señalados en el informe de Amnistía para "contrastar la información publicada en el informe y decidir las medidas a adoptar". Estas mismas fuentes han señalado que "un diplomático acreditado en un país está para desempeñar estas labores y no otras incompatibles". El departamento de Jiménez ha comunicado además que, en línea con el rechazo a la represión del régimen de Al Asad, se ha visto con activistas sirios residentes en Madrid, entre ellos, la siria en huelga de hambre, Aliaa Mustafa Tabbaa.

Por su parte, el portavoz de Exteriores, Bernard Valero, ha afirmado tras conocer el informe de la ONG que no tolerarán “actos de violencia o intimidación” de un país extranjero en suelo francés y ha indicado que así se lo hará saber al embajador sirio en París.

 - “¿Seguirá manifestándose frente a la embajada?”- “Sí, lo haré hasta que caiga el régimen del dictador El Asad”, sentencia Imad.

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