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La represión siria se recrudece durante el fin de Ramadán

Las tropas del régimen matan a al menos siete activistas en varias localidades del país

Las fuerzas de seguridad sirias han causado esta mañana al menos siete muertos en las protestas en contra del régimen organizadas en varias ciudades durante las celebraciones que marcan el fin del Ramadán, señalan los activistas.

Las tropas leales al presidente sirio, Bachar el Asad, han disparado sobre la multitud a la salida de la mezquita para dispersar las manifestaciones y han causado cuatro víctimas en Al Harra (cerca de Damasco), dos en Injil (en el sur, en la provincia de Deraa, ciudad donde arrancaron las revueltas el pasado marzo) y una en Homs (en el centro), según el opositor Comité de Coordinación Local.

Tropas sirias rodearon ayer Rastán, un municipio cercano a la ciudad de Homs, y dispararon armas pesadas contra los vecinos después de que desertaran decenas de soldados procedentes de esta localidad, según informaron residentes y activistas. Situada a 20 kilómetros de Homs en la principal carretera que lleva a Turquía, Rastán es tradicionalmente un bastión de reclutas del Ejército, estamento de mayoría suní en los rangos bajos. Por el contrario, la elite militar siria está dominada por oficiales de la minoría alauí, a la que pertenecen el presidente Bachar el Asad y su familia.

Tropas sirias rodearon ayer Rastán después de que desertaran decenas de soldados procedentes de esta localidad

Otras unidades del Ejército apoyadas por tanques entraron en la localidad de Qara, que también había sido escenario de protestas diarias en las últimas semanas. El organismo opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que en la localidad de Sarmin, situada en la provincia de Idlib, fronteriza con Líbano, también se produjo un acto de represalia por parte del Ejército.

En las últimas 24 horas se han registrado al menos 14 muertos en todo el país. Desde que comenzó la revuelta en Siria el pasado marzo han fallecido ya unas 2.200 personas, entre las que figuran 500 soldados, según la ONU.