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Kim Jong-il quiere la reanudación de las negociaciones nucleares

El líder norcoreano, de visita en Rusia, también propone la construcción de un gasoducto hacia Corea del Sur

Las delegaciones de Rusia, liderada por el presidente Medvédev, y de Corea del Norte, liderada por  Kim Jong-il, durante el encuentro celebrado en Buryatia, Siberia.
Las delegaciones de Rusia, liderada por el presidente Medvédev, y de Corea del Norte, liderada por Kim Jong-il, durante el encuentro celebrado en Buryatia, Siberia. DIMITRY ASTAKHOV (REUTERS/ Kremilin)

El líder norcoreano, Kim Jong-il, que se encuentra en visita oficial en Rusia, se entrevistó hoy con el presidente Dmitri Medvédev, en Buratia, una de las repúblicas que forman la Federación Rusa, y le aseguró que está dispuesto a reanudar las conversaciones a seis bandas.

Corea del Norte "ha confirmado su disposición a retornar sin condiciones previas" a la mesa de negociaciones para resolver "el asunto de la implantación de una moratoria" a la fabricación de armas nucleares y a sus pruebas, señaló Natalia Timakova, portavoz de Medvédev. Las negociaciones sobre la desnuclearización de ese país están estancadas desde 2008 debido a los ensayos nucleares efectuados por Pyongyang y a los incidentes militares que ha habido con Corea del Sur.

Conocido por su fobia a los aviones, Kim Jong-il llegó a Rusia en su tren blindado

Además del problema nuclear, ambos jefes de Estado tocaron también el tema energético, y Medvédev dijo que su colega norcoreano había mostrado interés en un proyecto que permita el tránsito del gas ruso hacia Corea del Sur. Se ha decidido crear al respecto una comisión, bilateral de momento, pero a la que posteriormente se unirían representantes de Seúl. Ecónomicamente para Pyongyang el éxito del proyecto significaría la entrada de unos 100 millones de dólares anuales en pago por el tránsito, más tarifas preferenciales de sus propias importaciones de gas.

Se trata de la primera visita oficial de Kim Jong-Il a Rusia en una década. El líder norcoreano, cuya salud ha sido objeto los últimos años de diversas especulaciones, sin embargo, suele viajar a menudo a China. Conocido por su fobia a los aviones, Kim Jong-il, de 69 años, llegó a Rusia en su tren blindado -que no permiten fotografiar ni siquiera cuando este no está en él- el sábado pasado en medio de unas medidas de seguridad sin precedentes.

La entrevista con Medvédev, que duró dos horas y diez minutos, transcurrió en el sur de Buriatia, en un hotel de la villa militar Sosnovyi Bor (El Pinar), que temporalmente se ha convertido en residencia del presidente ruso. A la cita Kim llegó en su mercedes blindado clase S.

El líder norcoreano visitó al otro día una central hidráulica en la región de Amur. El martes Kim paseó por la costa del Baikal, lago en el que incluso nadó. Y hoy, antes de las conversaciones con Medvédev, alcanzó a pasear por el centro de Ulán-Udé, la capital buriata, y visitar un hipermercado.

En todas las localidades por donde pasa el tren blindado de Kim, las autoridades recomiendan a la población no salir de sus casas y mantener las ventanas con las cortinas cerradas. Ulán-Udé no fue una excepción a las medidas de seguridad: la policía invadió la ciudad y evacuó todos los automóviles y autobuses de la plaza central, que Kim también visitó y donde se acercó al memorial de Lenin, que consiste en una cabeza de siete metros de alto, colocada en un pedestal de granito de seis metros de altura. Esta composición escultural es la más grande del mundo consagrada al fundador del desaparecido Estado soviético.