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Miles de taxistas bloquean el aeropuerto y el puerto de Atenas en protesta por la liberalización

Los sindicatos argumentan que han pagado sus licencias profesionales a precios mucho más elevados que los exigidos con la nueva reforma

Dos kilómetros de coches amarillos y una fila de viajeros caminando junto a ellos con sus maletas a cuestas, eso es lo que se ha podido ver en Atenas (Grecia) desde primera hora de la mañana de hoy en las carreteras que llevan al aeropuerto internacional y a la bahía de Pireo en protesta por la liberalización del sector.

En pleno verano, Atenas se ha visto envuelta, una vez más, en una oleada de protestas enmarcada dentro de los ajustes económicos que está llevando a cabo el Gobierno para cumplir con las exigencias impuestas por Bruselas y el FMI a cambio de seguir dando ayuda financiera a Grecia. Miles de taxistas han bloqueado los accesos al aeropuerto internacional y al puerto de la ciudad para mostrar su rechazo a la reciente liberalización del sector, lo que ha causado caos entre viajeros locales y turistas, que no podían llegar a su destino. "Unos 15 vuelos están retrasados un media de 20 minutos" como resultado de la protesta, ha dicho un portavoz del aeropuerto.

Según ha informado la policía de tráfico, unos 2.500 taxis han formado una fila de casi ocho kilómetros en uno de los carriles de la carretera periférica que lleva al aeropuerto. También han bloqueado el acceso de los autobuses turísticos al puerto de El Pireo, donde esperaban cinco cruceros que iban a transportar a más de 10.000 pasajeros.

El sindicato de taxistas de Atenas ha argumentado que han pagado sus licencias profesionales a precios mucho más elevados que los exigidos con la nueva reforma, aprobada el pasado 1 de julio y que entra dentro del severo programa de medidas de ahorro y mejora de los ingresos que han venido impuestas desde Bruselas con vistas a devolver la sostenibilidad a las dañadas cuentas del Estado griego. Además, han dicho que están en desacuerdo con el ingreso de nuevos profesionales que tendrán que pagar una cantidad no superior a los 2.000 euros. "Nos quedaremos aquí hasta que nos lleven muertos", ha declarado el presidente del sindicato, Thimios Liberópulos, al canal heleno Mega.

Los taxistas han pedido una reunión con el ministro de Transporte y han asegurado que se sienten "engañados", debido a que el anterior ministro había dejado abierta la posibilidad de que en Atenas, El Pireo y en Salónica (norte del país), no se ampliaría el número de licencias.

El ministro de Cultura y Turismo griego, Pablos Yerulanos, ha hecho un llamamiento a los taxistas para que busquen otra forma de presionar al Gobierno, y ha destacado que "el turismo es una fuente de suma importancia para la economía", que aporta más del 16 % a la economía griega.

Las autoridades han aconsejado que se utilice el Metro y el tren de cercanías con el fin de llegar a tiempo al aeropuerto y para acercarse a la ciudad. Los taxistas, por su parte, han amenazado con seguir con la protesta si el gobierno no da marcha atrás con las reformas que afectan al sector.