La crecida del Mississippi obliga a inundar en Luisiana una superficie similar al País Vasco

La apertura de diques en el cauce del rio Atchafalaya afectará a 25.000 personas para que las inundaciones no lleguen a Nueva Orléans y Baton Rouge, las dos ciudades más pobladas del estado

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE UU se dispone a abrir esta noche, por vez primera en 40 años, las compuertas del dique de Morganza (Luisiana), lo que causará la inundación de unos 7,700 kilómetros cuadrados en el Estado del sur del país, espacio en el que viven unas 25.000 personas. La drástica medida se ha tomado para evitar que la crecida del rio Mississippi inunde las principales ciudades del Estado, Baton Rouge y Nueva Orleans.

"Será una apertura lenta y controlada", ha declarado Ken Holder, portavoz del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE UU, que gestiona el sistema de diques del que el de Morgana (a unos 70 kilómetros de Baton Rouge) forma parte. La apertura provocará durante algunas semanas la inundación, de hasta siete metros en algunas zonas, de 7.700 kilómetros cuadrados -una extensión similar al País Vasco- de marisma y cultivos de cereales regados por el río Atchafalaya, una zona donde habitan unas 25.000 personas en unos 11.000 edificios. Sin embargo, se trata del mal menor, ya que impedirá la inundación de las principales ciudades del estado de Luisiana. La última vez que se tomó esta medida fue en 1973.

La medida, que se tomó por última vez en 1973, enviará la crecida del rio hacia las casas, las granjas y un parque natural y una pequeña refinería en el cauce del rio Atchafalaya, pero evitará que las inundaciones lleguen a Nueva Orleans y Baton Rouge, las dos ciudades más pobladas del estado. Según las previsiones, de no abrirse los diques, en Nueva Orleans la inundación dejaría pequeña la provocada por el huracán Katrina en 2008, que dejó bajo las aguas el 80% de la ciudad y mató a 1.500 personas. Además, obligaría al cierre de muchas de las refinerías petrolíferas y una central nuclear a lo largo del río.

Funcionarios del estado han ido casa por casa informando a los residentes de la inundación. Según el gobernador del Estado, se han diseñado planes con la Cruz Roja para proporcionar refugio a los evacuados.

Un edificio inundado en Vicksburg, en el estado de Mississippi.
Un edificio inundado en Vicksburg, en el estado de Mississippi.ROGELIO V. SOLIS (AP)
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