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La OTAN desconoce si Gadafi está vivo o muerto tras atacar su residencia en Trípoli

El Gobierno libio acusa a la Alianza de bombardear la sede del Alto Comisionado para la Infancia

La ofensiva de la OTAN contra las fuerzas de Muarmar el Gadafi no se detiene en los frentes de la guerra de Libia. Al menos cinco explosiones se han escuchado en la madrugada del martes en el complejo residencial del mandatario libio en Trípoli. La Alianza ha confirmado que sus aviones atacaron anoche centros de mando y control del régimen en la capital libia, aunque no ha precisado si los ataques alcanzaron la residencia de Muamar el Gadafi, tal y como apuntan algunas informaciones desde el país norteafricano.

Tras los reiterados ataques de la OTAN contra los centros de poder en Trípoli la Alianza dice desconocer si el líder libio está vivo o muerto. Gadafi se ha prodigado en televisión desde que se iniciaron los bombardeos de los aliados aunque en los últimos días estas apariciones han desaparecido.

"No tenemos ninguna prueba (sobre si está vivo o muerto), no sabemos lo que Gadafi está haciendo ahora mismo", ha asegurado en una rueda de prensa en Nápoles el brigadier general aliado Claudio Gabellini.

El pasado 25 de abril, un ataque aéreo de la OTAN destruyó un edificio dentro del complejo de Gadafi de Bab el Azizia, en Trípoli, en lo que una responsable de prensa del régimen consideró un atentado directo contra la vida del líder libio.

El Gobierno libio, por su parte, acusa a la misión de la OTAN de haber bombardeado la sede del Alto Comisionado para la Infancia libio en la capital libia. En un autobús oficial, las autoridades llevaron hoy a periodistas internacionales al barrio de Dahmani para presenciar los destrozos sufridos en el edificio.

Los funcionarios precisan que la agresión ocurrió el lunes por la noche y que los agresores hicieron uso de un misil. A 100 y 700 metros se sitúan dos torres de telecomunicaciones, pero ninguna de ellas parece que haya sido alcanzada, dado que no presentan daños a simple vista. Desde el inicio de las revueltas contra el mandatario libio, Muamar el Gadafi, ha resultado complicado, cuando no imposible, contrastar la información facilitada por ambos bandos.

A su vez aseguran que se trata del segundo ataque aéreo que sufre la construcción en menos de una semana y que el primer bombardeo -el pasado 30 de abril- también fue obra de la Alianza. Por el momento, se desconoce si la supuesta ofensiva ha provocado víctimas mortales, aunque los daños en la estructura del edificio son notables.

Crisis humanitaria

Mientras, los combates entre los rebeldes y las fuerzas leales a Muamar el Gadafi están obligando a miles de refugiados a huir a pie hasta la frontera de Túnez y en barco a Europa, según ha asegurado Naciones Unidas.

Los enfrentamientos continúan en varios puntos del país, aunque el frente lleva días estancado, con los rebeldes dominando el este y Gadafi el oeste. En Misrata, los rebeldes tratan de hacerse con el puerto, donde los ataques de los soldados de Gadafi y las minas dificultan la entrada de barcos. También se han producido ataques en la ciudad de Zintan.

Precisamente, el brigadier general de la OTAN Claudio Gabellini ha explicado hoy desde Nápoles que, tras haber estabilizado la situación en el este del país, gran parte de los esfuerzos de la OTAN se centran ahora en destruir los centros desde los que el régimen organiza sus "ataques sistemáticos" contra la población.

Por otro lado, el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo, va a emitir órdenes de arresto por crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad contra Gadafi, su hijo Saif el Islam Gadafi y el jefe de la Inteligencia, Abdulá al Senussi, según ha informado la edición digital de la cadena de televisión Al Arabiya. El pasado 4 de mayo, Moreno-Ocampo anunció que en las "próximas semanas" emitiría tres órdenes de arresto contra "los mayores responsables de los crímenes cometidos" desde que comenzaron las movilizaciones antigubernmentales y los combates entre las fuerzas de Gadafi y los rebeldes, pero no reveló los nombres de los imputados.