Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Medvédev habla de su futuro tras la presidencia

En vísperas de la campaña electoral, el mandatario ruso comenta que le gustaría ser profesor, promotor de nuevas tecnologías o comentarista de noticias importantes al finalizar su carrera "estatal"

El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, comentó este lunes sus intenciones para cuando abandone su cargo y concluya la "parte estatal" de su carrera. En una entrevista con un canal televisivo por Internet, el jefe del Estado ha mencionado tres posibilidades: profesor, promotor de nuevas tecnologías y comentarista de noticias importantes. Medvédev, que había trabajado con Vladímir Putin en la alcaldía de San Petersburgo, llegó al poder en 2008 como protegido de éste. Putin fue presidente de Rusia durante ocho años y pasó a ocupar el de primer ministro, tras ceder el puesto a Medvédev.

Hasta ahora, tanto Medvédev como Putin, mantienen abierta la posibilidad de presentarse a las elecciones presidenciales y han asegurado que se pondrán de acuerdo sobre ello. A medida que se acercan los comicios parlamentarios (diciembre 2011) y presidenciales (marzo de 2012) el nombre del candidato o candidatos del Kremlin se convierte en la principal intriga del sistema centralizado y burocrático que Putin ha ido forjando desde 2000.

En los últimos tiempos, las apariciones públicas de los dos miembros del tándem dirigente ruso parecen responder a sendas campañas electorales que en ocasiones se presentan formalmente como alternativas, más conservador y suspicaz Putin, más liberal y abierto, Medvédev. Los comentaristas se hacen cábalas sobre si las divergencias escenificadas son reales o destinadas a crear una cierta animación en el acartonado panorama de la política oficial de Rusia. Las visiones de futuro esbozadas por Medvédev en su entrevista indicarían un cierto despego y distanciamiento respecto al poder, precisamente cuando medios próximos al Kremlin aseguran que el presidente le ha cogido el gusto al mando y le gustaría seguir en él.

En su entrevista en el canal Dozhd (Lluvia), Medvédev dijo que no tiene dudas de que encontrará "trabajo interesante" cuando concluya la "parte estatal" de su carrera, "aparte de mis muchas aficiones", dijo, "quisiera que mi vida sea activa", señaló. Y como ejemplo se refirió a "dar clases" en Skólkovo (el futuro centro de la técnica y de la ciencia, equivalente ruso del Sillicon Valley) y "en otros lugares, porque me parece que cualquier político que ha dirigido un Estado debe compartir su experiencia, negativa y positiva" y lo que hizo para su país.

También manifestó que quisiera participar en el desarrollo de nuevas tecnologías. Tal vez como business angel, ha dicho en inglés, refiriéndose aparentemente al trabajo de promotor y protector de empresas pioneras y jóvenes. Otra opción que ha mencionado es la de trabajar en los medios de comunicación como "comentarista de noticias políticas clave".

Dozhd es el primer canal ruso por Internet y dentro de unos días cumplirá un año de vida. Junto con otras empresas con fama de "modernidad" (incluido un estudio de arquitectura internacional y una revista de lujo), el canal está ubicado en las históricas dependencias de la vetusta fábrica de chocolate Octubre Rojo, frente al Kremlin. El escenario era el adecuado para la imagen de innovación que Medvédev pretende ofrecer de sí.

La jefa del canal, Natalia Sindeyeva, una simpatizante del presidente, le recibió con unos vaqueros harapientos y un blusón semitransparente y lo paseó por los estudios. En un ambiente informal, Medvédev se ha autodefinido como "un político real" y no "un soñador del Kremlin como a veces dicen". De hecho, los chistes políticos rusos caracterizan a Medvédev como un personaje poco realista, algo chalado y siempre dispuesto a probar nuevos aparatos. Pese a sus pretensiones de modernidad, el canal Dozh prohibió un programa político protagonizado por el prestigioso escritor y poeta Dmitri Bykov. El programa que se llama Poeta y Ciudadano consiste en una mordaz sátira en verso sobre los mandamases rusos y actualmente es trasmitido por la emisora El Eco de Moscú.

Baja la popularidad

La popularidad de Medvédev y Putin ha tendido a disminuir desde enero de 2010. Entonces, Putin tenía un índice de confianza del 69% y Medvédev del 62%. Estos índices se han reducido a un 53% y un 46%, respectivamente, según datos del Fondo de Opinión Pública del 17 de abril. La corrupción está fuertemente arraigada en los círculos políticos rusos allegados al Kremlin, a juzgar por los escándalos de corrupción denunciados por la prensa que rara vez llegan a los tribunales. Sobre este telón de fondo, las campañas anticorrupción del Kremlin tienen poca credibilidad.

Alexéi Navalni, un político que mantiene un popular blog contra las prácticas corruptas de la administración, ha afirmado al semanario New Times que los altos cargos del Estado solo declaran el 10% de sus ingresos. El resto, en gran parte lo perciben en concepto de incentivo procedente de uno de los grandes bancos del Estado. La caja negra del Kremlin se desarrolló durante la lucha con Yukos para evitar que los funcionarios fueran comprados por la petrolera, señala Navalni. Según éste, un ministro recibe un mínimo de 70.000 dólares mensuales en metálico.