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Al menos 12 muertos en un ataque del ejército iraquí contra un campo de refugiados iraníes

Un portavoz de los refugiados de Ashraf cifra en 28 las víctimas mortales. En julio 2009 hubo una matanza similar que investiga la Audiencia Nacional

Tropas iraquíes han vuelto esta noche a atacar el campo de refugiados iraníes de Ashraf, al noreste de Bagdad, donde viven unos 4.000 iraníes contrarios al régimen de Teherán. Al menos 12 personas han muerto en el asalto y "decenas" han resultado heridas. Así lo ha informado a esta redacción el abogado Joan Garcés, que lleva en la Audiencia Nacional un caso abierto por una matanza similar en julio de 2009. La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra ha confirmado a esta redacción el ataque, aunque aún está "investigando" lo ocurrido y no ofrece cifras de víctimas. Un comunicado enviado a Garcés y reenviado por éste habla de un total de 31 víctimas mortales, entre ellos siete mujeres. En la web de los refugiados, un comunicado habla de 19 muertos, mientras que un portavoz de los refugiados ha dicho a EFE que son 28 los fallecidos.

Según el relato de Garcés, sobre las nueve de la noche de ayer, fuerzas iraquíes, tanques incluidos, irrumpieron en el campo de refugiados de Ashraf disparando "indiscriminadamente". A las siete de la mañana de hoy, el abogado cifra en 12 los muertos, "decenas de heridos y residentes secuestrados por las fuerzas iraquíes". [Mohamed Eghbal, uno de los portavoces del campo, ha informado esta mañana a EFE de que los fallecidos son 28, tras el ataque de unos 2.000 soldados iraquíes]. Siempre según Garcés, al tiempo que el Ejército iraquí entraba en la población, la Misión de Naciones Unidas para Irak (UNAMI), que vela por los derechos humanos en Irak, alertó de que "iba a haber una masacre" en Ashraf a varios organismos: la Embajada estadounidense y el departamento de Estado, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra -esta agencia ha confirmado el contacto-, entre otros. También alertó al Ejército de EE UU, del que recibió una respuesta "muy evasiva", cuenta Garcés, que añade, que, sobre las nueve de la noche de ayer, una unidad del ejército de EE UU que tiene su cuartel cerca de Ashraf se retiró. Se da la circunstancia, además, que el jefe del Pentágono, Robert Gates, se encuentra en Irak,

La versión del ejército iraquí difiere de la de Garcés. Un responsable militar en la provincia de Diyala, donde se encuentra el campo, el comandante Hassan Al Tamimi, ha declarado a la agencia France Presse que "los enfrentamientos han comenzado sobre las 4.40 de la madrugada (3.40 en España) cuando los habitantes del campo han lanzado piedras sobre el Ejército, que iba a tomar posiciones en un cementerio en el interior del campo de Ashraf. Tres personas han muerto y 20 han resultado heridas, entre ellas seis militares".

En un comunicado, la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, asegura que son 19 los muertos por el ataque, del que acusa directamente al "teniente general iraquí Ali Gheidan, reponsable de Infantería, que dirige personalmente el ataque criminal de fuerzas bajo el mando de [el primer ministro iraquí, Nuri Al] Maliki. A las 7.30 locales, ordenó disparar contra hombre y mujeres desarmados e indefensos reunidos en la plaza Laleh de Ashraf". "Algunos de los muertos fueron disparados directamente y otros atropellados por vehículos blindados Humvee", añade la nota.

Contactada por esta redacción, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Ginebra respondía a primera hora de esta mañana que estaba "investigando" lo ocurrido en Ashraf. Más tarde, su portavoz, Rupert Colville, ha confirmado en rueda de prensa que han recibido información de que las fuerzas de seguridad iraquíes lanzaron el ataque y ha dicho que se registraron "varios muertos". Pide en la nota "contención" al Gobierno, Ejército y fuerzas de seguridad iraquíes y que se "aseguren de que no haya más víctimas". A lo largo del día de hoy, la Oficina ofrecerá más detalles, una vez que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, reuna todos los datos. Además, según Garcés, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que se reúne esta tarde (8.00 de la mañana en Nueva York), va a escuchar al Alto Representante de Naciones Unidas para Irak y responsable de UNAMI, Ad Melkert sobre el incidente.

Personas protegidas

Los iraníes de Ashraf forman parte de la denominada Organización de los Muyaidines del Pueblo de Irán (OMPI). Este grupo es la mayor facción dentro del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán, el paraguas bajo el que se agrupan distinas facciones opositoras en el exilio, una coalición contraria al régimen de los ayatolás de Teherán que propugna para su país un gobierno laico, democrático y pluralista y está considerado un Movimiento de Liberación Nacional. El grupo está perseguido por Irán desde 1981, dos años después de la Revolución Islámica de 1979, y en 1986 se instalaron en Ashraf en virtud de un acuerdo bilateral con el Estado de Irak, que reconocía su independencia política y religiosa. El Irak de Sadam Husein les donó un territorio de 36 kilómetros cuadrados de desierto al que otorgó un estatus de extraterritorialidad y donde los refugiados construyeron la ciudad de Ashraf. Tras la caída de Sadam en 2003 y el retroceso de los suníes y avance de los chiíes en Irak, se iniciaron acciones de represalia contra los refugiados que culminaron con la matanza del 28 y 29 de julio 2009. El OMPI es considerado una organización terrorista por Irán, Irak y EE UU, aunque la UE la sacó de su lista en 2009.

En julio de 2004, los habitantes de Ashraf recibieron el reconocimiento de "personas protegidas" por el IV Convenio de Ginebra, de 12 de agosto de 1949, relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra. Ese reconocimiento fue otorgado por EE UU, que entonces actuaba como Potencia Ocupante de Irak, tras la invasión de 2003, en virtud de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Cuando la Potencia Ocupante transfiere el poder sobre el territorio a otro Gobierno, en este caso a Irak, es este el que asume las obligaciones de respetar el IV Convenio y por tanto, proteger a los refugiados. Si no lo hace, es la primera Potencia Ocupante, EE UU, la que debe asumir la tarea. Por esa razón, explica Garcés, fue por la que los refugiados y UNAMI se dirigieron a EE UU para alertar del asalto.