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Unas 9.500 personas sin localizar en un pueblo de Miyagi

En Minami Sanriku, cuya población total es de 17.000 personas, prácticamente no quedan edificios en pie tras el tsunami

Unas 9.500 personas continúan sin ser localizadas en el pueblo de Minami Sanriku, en la provincia de Miyagi (noreste de Japón), que sufrió olas de hasta diez metros por el tsunami del viernes. En esta localidad, cuya población total es de 17.000 personas, prácticamente no quedan edificios en pie o sin haber sido anegados por las aguas.

Según las autoridades de Miyagi, apenas se tienen datos sobre lo que ha ocurrido con ese pueblo. Los equipos de rescate fueron capaces de localizar a 7.500 habitantes del pueblo en refugios de la zona, pero el resto sigue en paradero desconocido.

En la provincia de Miyagi, una de las más afectadas por el terremoto y el tsunami del viernes en Japón, hasta ahora se han contabilizado 1.217 muertos y 639 desaparecidos, de acuerdo con las cifras oficiales. Sin embargo, solo en esta provincia más de 10.000 personas permanecen en paradero desconocido por lo que la cifra de víctimas podría aumentar de forma dramática en las próximas horas.

Ayuda extranjera

El Gobierno japonés ha ordenado el despliegue de 100.000 efectivos militares en las zonas afectadas, mientras que al país han empezado a llegar lexpertos en salvamento de casi 70 países. Los mayores contingentes son los aportados por Australia, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Reino Unido y Corea del Sur, mientras que incluso China, que mantiene unas tensas relaciones con la nación vecina, ha anunciado el envío de un equipo.

EE UU ha puesto a disposición de las Fuerzas japonesas de Auto Defensa (Ejército) su portaaviones Ronald Reagan, que servirá de pista improvisada para los helicópteros que vuelan a las zonas afectadas en el noreste del país. Los militares estadounidenses también escoltarán y prestarán apoyo logístico a los soldados nipones que se desplazan por tierra a la "zona cero".

El Reino Unido aporta, a su vez, bomberos y especialistas en el manejo de grúas para retirar los restos de edificios en ruinas y llegar a los atrapados. México ha despachado un equipo de veinte socorristas, tres ingenieros estructurales y diez perros adiestrados para buscar víctimas bajo los escombros. También participan en las labores de rescate unos 70 miembros de los servicios de emergencia locales recién regresados de Nueva Zelanda, donde hace dos semanas se produjo un fuerte terremoto en la ciudad de Christchurch.

Casi todos los trabajadores tienen experiencia en situaciones similares y catástrofes como los grandes seísmos ocurridos en los últimos años en China, Haití e Indonesia. Otras naciones han enviado toneladas de material de emergencia como comida, ropa, equipos de potabilización de agua, tiendas de campaña, mantas y otros artículos de primera necesidad. Un total de 69 países han ofrecido ayuda a Japón, entre ellos Argentina, Chile, Ecuador, España y Uruguay.