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"Mientras la vasija interior siga intacta, la mayoría de la radiación seguirá contenida"

Los expertos consideran que el riesgo será menor mientras siga firme el contenedor interno del combustible nuclear aunque la estructura exterior resulte dañada

Ante el temor a una fuga radiactiva en la central nuclear de Fukushima (al norte de Tokio), dañada tras el terremoto de 8,9 ocurrido ayer en Japón, varios expertos advierten de que es crucial que no se haya dañado la vasija interior del reactor, que contiene el combustible nuclear. "A pesar del daño a la estructura exterior, mientras la vasija interior de acero siga intacta, la gran mayoría de la radiación seguirá contenida", indica Robin Grimes, profesor de Física de materiales en el Imperial College de Londres. Si ese contenedor hubiera sufrido un desperfecto importante, el peligro sería considerable. "Si eso fuera a explotar, es básicamente lo que pasó en Chernóbil, una enorme liberación de material radiactivo".

La explosión que ha despertado el temor se ha producido esta mañana en una torre eléctrica situada cerca del reactor número 1, donde el nivel de radiactividad había aumentado de forma alarmante. Se han visto densas columnas de humo blanco en el lugar de la explosión y varios operarios han resultado heridos.

Con los pocos datos que se van conociendo sobre la posible fuga, los expertos reflexionan sobre lo que podría haber pasado. "No está claro qué es lo que ha explotado", ha señalado Paddy Regan, físico nuclear de la Universidad de Surrey (Reino Unido) , a Sky News. "El gran problema sería si la vasija de presión ha estallado, pero no parece que sea eso lo que ha ocurrido".

Su colega Grimes aventura una hipótesis menos grave. "Parece como si los generadores de cobertura, aunque inicialmente empezaron a funcionar, luego fallaron", indica. "Lo que significa que poco a poco el calor y la presión se acumuló en el reactor. Una de las cosas que podrían haber ocurrido es una gran liberación de esa presión. Si ha sido eso, no estamos ante una situación tan mala".

Con todo, advierten del riesgo que podría suponer un daño mayor en la vasija. "Si la vasija de presión, que es la parte que contiene realmente todo el combustible nuclear, si eso fuera a explotar, es básicamente lo que pasó en Chernóbil, una enorme liberación de material radiactivo". El profesor Mark Hibbs, experto nuclear del centro Carnegie Endowment for International Peace, advierte también del peligro de un accidente interno. "Si se produce una fusión accidental, es mucho mayor la probabilidad de que haya una fuga o de que la radiación se escape de la planta a causa de la debilidad de la estructura de la central". Pese a todo, avisa de que la falta de datos impide dar explicaciones más precisas. "No tenemos ninguna información del interior de la planta nuclear. Ese es el problema en este caso".