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Dimite la ministra de Exteriores francesa

El 'caso Ben Ali' tumba a Michèle Alliot-Marie por sus polémicas vacaciones en Túnez

Por medio de una carta hoy remitida a Nicolas Sarkozy, la ministra de Asuntos Exteriores francesa, Michèlle Alliot-Marie, envuelta en la polémica desde hace un mes por sus controvertidas vacaciones navideñas en Túnez cuando empezaba la revuelta contra el dictador Ben Ali, ha anunciado su dimisión. Su sustituto será el actual ministro de Defensa y ex primer ministro, Alain Juppé.

Desde el viernes, la posición de esta ministra, de 64 años, un peso pesado en la derecha francesa, con fama de sólida, seria y estable, era ya insostenible, y todos los medios franceses la daban ya por amortizada.

Nicolas Sarkozy, que se dirigirá a los franceses para hablarles de política internacional, aprovecha esta dimisión cantada para efectuar una mini-reforma en el Gobierno: el ministro del Interior, su amigo personal Brice Hortefeux, pasará a desempeñar las labores de consejero especial en El Elíseo, a fin de preparar la campaña electoral de 2012. El Secretario general del Elíseo, Claude Guéant, le sustituirá como ministro del Interior.

La cuesta debajo de Michèlle Alliot-Marie comenzó el 2 de febrero, cuando el semanario satírico Le Canard Echaîné, reveló que la ministra, en compañía de sus padres y de su compañero sentimental, Patrick Ollier, ministro de Relaciones con las Cortes, se había dejado invitar a un viaje en el avión privado de Aziz Miled, un millonario empresario tunecino, próximo a los círculos del poder de Ben Ali. Después, la misma publicación se hizo eco de una inversión inmobiliaria del padre de la ministra en una empresa de Aziz Miled.

En la carta, Alliot-Marie asegura "no haber cometido ningún error" y se siente víctima de un linchamiento mediático dirigido también contra su familia.