Obama y Clinton quieren que Gadafi abandone ya el poder

El presidente de EE UU expresa a Merkel su apuesta por la salida inmediata del dictador libio

Poco antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU anunciara la aprobación de una dura resolución contra el régimen de Gadafi, el presidente de EE UU, Barack Obama, daba un paso más tras las sanciones unilaterales que anunció el viernes. En un comunicado, la Casa Blanca explicó anoche que el mandatario conversó ayer con la canciller alemana, Angela Merkel, para manifestarle su apuesta por la salida inmediata del poder del dictador libio. "El presidente afirma que cuando la única forma que tiene un dirigente de mantenerse en el poder es el uso de la violencia masiva contra su propio pueblo, éste ha perdido toda legitimidad para gobernar y debe hacer lo correcto para su país marchándose ya", explica la nota.

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Poco después, Hillary Clinton lanzaba otro comunicado desde la Secretaría de Estado en el que repetía las palabras de Obama. "Gadafi ha perdido la confianza de su pueblo y se debería ir sin derramar más sangre ni violencia". "Siempre hemos dicho que el futuro del Gobierno es una cuestión que debe decidir el pueblo libio, y han sido muy claros", asegura con contundencia en el escrito.

Durante su conversación, Merkel y Obama reafirmaron su apoyo a un pueblo que demanda que se respeten los derechos humanos y abordaron también la manera cómo la comunidad internacional está haciendo frente a la ola de violencia desatada en Libia por los partidarios de Gadafi. "El presidente se ha felicitado por los esfuerzos de nuestros aliados y socios, incluidos la ONU y la Unión Europea, para desarrollar e implementar medidas potentes", concluye el comunicado de la Casa Blanca, haciendo referencia así a las medidas adoptadas para bloquear los activos del régimen y paralizar la venta de armas.

Con anterioridad la Casa Blanca había emitido otro comunicado en el que no se pedía la salida de Gadafi del poder y sostenía que sólo los ciudadanos de Libia deben tener algo que decir a la hora de elegir a sus dirigentes.

La tranquilidad que se respira en la frontera entre Egipto y Libia contrasta con la avalancha humana que se ha deplazado hasta el paso para cruzar a Túnez intentando huir de la represión de las tropas de Gadafi.
La tranquilidad que se respira en la frontera entre Egipto y Libia contrasta con la avalancha humana que se ha deplazado hasta el paso para cruzar a Túnez intentando huir de la represión de las tropas de Gadafi.BERNARDO PÉREZ

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